martes, 11 de enero de 2022


 El incendio del domingo en el barrio neoyorquino del Bronx, en el norte de la ciudad, dejó 17 personas muertas, 8 de ellos niños, según aclaró este lunes el alcalde Eric Adams, que rebajó así la cifra de 19 muertos ofrecida ayer.

Pero en la mañana del lunes "muchos están todavía luchando por sus vidas" en alguno de los siete hospitales donde fueron ingresados, aclaró el alcalde en una rueda de prensa en el lugar de los hechos junto al jefe del Departamento de Bomberos, Dan Nigro, y las autoridades del condado del Bronx.

Confirmó que fue una estufa eléctrica situada en el piso segundo la que estuvo en el origen del incendio, y los habitantes de ese apartamento, al tratar de huir del fuego, dejaron la puerta abierta, detalle que agravó las consecuencias del incendio. "Cierren sus puertas", repitió varias veces el alcalde como consejo para evitar nuevas tragedias similares.