viernes, 30 de abril de 2021


 

Los religiosos católicos que permanecían secuestrados en Haití desde principios de abril fueron liberados, anunció este viernes la Sociedad de Sacerdotes de Saint Jacques, a la que pertenecen.

“Encontramos a nuestros compañeros, los religiosos y los familiares del padre Jean Anel Joseph en buen estado de salud”, dijo la institución misionera en un comunicado, sin informar si se había pagado un rescate.

Se recuerda que el 11 de abril fueron secuestradas 10 personas, entre ellas siete religiosos, cuatro de los cuales fueron liberados dos semanas después. El grupo fue secuestrado en Croix-des-Bouquets, cerca de la capital, Puerto Príncipe, cuando se dirigían a la instalación de un nuevo cura.

Entre los secuestrados habían cuatro sacerdotes y una monja haitianos, así como el sacerdote Michel Briand, que vive en Haití desde hace tres décadas, y la monja Agnès Bordeau, ambos de nacionalidad francesa. También fueron secuestradas tres personas, miembros de la familia del sacerdote haitiano Jean Anel Joseph, que no está entre los raptados. Los secuestradores exigieron un rescate de un millón de dólares.

“Es un alivio para toda la Iglesia. Un alivio para toda la sociedad, para todos los que aman la vida y para todos los que defienden la vida”, dijo monseñor Max Leroy Mésidor, arzobispo de Puerto Príncipe, en un mensaje difundido a medios locales.

La sociedad de padres de Saint-Jaques agradeció por sus gestiones a los embajadores de Francia y Estados Unidos “por su aporte diplomático discreto y eficaz”, así como a todas las autoridades del país por su apoyo.

El suceso, que conmocionó a la opinión pública más allá de las fronteras de la isla, provocó una profunda crisis política en el país, que en los últimos meses ha visto un repunte de los secuestros para pedir rescates en Puerto Príncipe y en las provincias.

La Iglesia católica convocó una huelga pocos días después del secuestro para denunciar la inacción de las autoridades y “la dictadura del secuestro” en el país, según el presidente de la Conferencia Episcopal de Haití, Monseñor Launey Saturné.

El 15 de abril se celebraron misas y se tocaron las campanas de las iglesias de todo el país al mediodía en señal de protesta y para exigir la liberación de los rehenes. Los haitianos son predominantemente católicos y su país es el más pobre de América.

El presidente de Haití, Jovenel Moïse, anunció el 14 de abril la dimisión del gobierno y el nombramiento de un nuevo primer ministro para hacer frente al grave problema de la inseguridad. El mandatario afronta una fuerte ola de descontento por parte de la oposición y gran parte de la población haitiana, que exigen su salida.

En París, se abrió una investigación por “secuestro y retención en banda organizada”. Se ha confiado a la Oficina Central de Lucha contra el Crimen Organizado (OCLCO).

 

 

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE