martes, 14 de mayo de 2019

A cuatro años de haber sido construida para la Nueva Barquita, la planta de tratamiento diseñada para este proyecto en base a lagunas naturales con plantas macrofitas, funciona a la perfección sin hedor y depura actualmente 730 mil galones por día.
La planta está compuesta por tres lagunas: una aneróbica, una facultativa y otra de maduración, a las cuales se le agregó un filtro flotante verde de plantas macrofitas, llamadas Tifa Dominguense, nativa del país.
El ingeniero Luis Báez Ramírez, encargado de ingeniería de la Unidad Ejecutora de Proyectos de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd) explica que la planta contribuye con la depuración de las aguas residuales que llega hasta ella.
“Las plantas toman el nutrientes que tiene el agua y aportan oxígeno al líquido, convirtiéndose en un proceso de tipo aeróbico”, precisa.
Dijo que la planta depura alrededor de 32 litros de agua por segundo, unos 2,765 metros cúbicos por día, alrededor de 730 mil 907 galones por día.
“Es decir, que es una agua que tiene calidad, y cumple con la normativa del Ministerio de Medio Ambiente y contribuye a la recuperación del río Ozama”, señala.
Mientras el ingeniero Báez Ramírez explicaba el proceso a este diario, se escucharon los cantos de aves, gallaretas y gallinas de agua, que anidan en las lagunas, cubiertas totalmente de macrofitas, por lo que con el tiempo la obra se convierte en un ecosistema.
Señala que estas plantas se desarrollan de tal manera que con el tiempo se puede caminar sobre ellas, ya que crea raíces a 80 centímetros bajo el agua y una especie de alfombra.
Indica que la laguna aneróbica tiene una capacidad de depuración de entre un 45 a un 50%, pero al agregársele el filtro verde, utiliza el nutriente del agua más el que se crea mediante el proceso, cambia el sistema y el nivel de tratamiento de la unidad aumenta de 60 a 75%.
Luego, explica, el agua continúa hacia la siguiente unidad (la facultativa) que llega por gravedad, de manera totalmente natural, luego de dejar en la primera la mayor cantidad de sólido.
En esta segunda unidad la planta desarrolla otro proceso de limpieza de donde pasa a la tercera (laguna de maduración) en donde se queda la parte biológica, los microorganismos se detienen.
Afirma que a partir del paso por la laguna de maduración, ya el agua está en un nivel de depuración de entre un 90 a un 95%, por lo que esta corre hacia una laguna natural que existe más adelante que desemboca en el río Ozama.
Resalta que este sistema trabaja las 24 horas y solamente se detendría por un mal manejo de las aguas residuales.
Aclara que aunque los niveles de depuración son bastante altos, todavía no recomienda a quienes habitan próximo a la cañada natural a que se bañen, como hacen algunos, hasta tanto no se hagan los estudios correspondientes en ese sentido.
“Esto es todo por gravedad y natural, aquí no interviene ningún proceso mecánico, debido a que la topografía de la zona nos permite aprovechar la gravedad”, señaló el especialista en la materia