miércoles, 6 de octubre de 2021


 

El sector del cine y audiovisual africano continúa “infrafinanciado”, generando 5,000 millones de dólares (unos 4,300 millones de euros) cuando podría alcanzar los 20,000 millones de dólares (más de 17,.230 millones de euros), revela un informe publicado hoy por las Naciones Unidas.

“Tenemos que fortalecer la cooperación internacional para permitir que los cineastas de todos los países se expresen”, dijo en un comunicado la directora general la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), Audrey Azoulay.

El informe, titulado “La industria cinematográfica africana: tendencias, desafíos y oportunidades de crecimiento”, es el primer mapeo completo de la industria en el continente, que emplea a unos 5 millones de personas pero podría dar trabajo a 20 millones.

África es la región con menos salas de cine disponibles -la proporción es de una pantalla por cada 787,402 personas-, a pesar de que la distribución de equipamiento más asequible y las nuevas plataformas online han creado un nuevo mercado para los creadores del sector.

Según el informe, la piratería constituye otro problema para este sector en África y, aunque no existen datos precisos, la Unesco estima que esta práctica “intercepta del 50 % a más del 75 % de los ingresos de la industria cinematográfica y audiovisual”.

Asimismo, el informe señala que solo 19 de las 54 naciones soberanas del continente -es decir, un 35 %- ofrecen apoyo financiero a los creadores del sector y subraya otros desafíos a los que se enfrenta esta industria, como los ataques a la libertad de expresión -detectadas en al menos 47 países- o las dificultades para la conectividad a internet.

En este sentido, por ejemplo, las autoridades de Kenia prohibieron en septiembre la proyección en el país del documental “I am Samuel” ('Yo soy samuel'), del director keniano Peter Murimi, sobre la historia de amor de una pareja homosexual.

Según el Consejo de Clasificación de Películas de Kenia (KFCB, en sus siglas inglesas), el filme era un “intento claro y deliberado” de 'promover el matrimonio del mismo sexo como una forma de vida aceptable'.

En esta nación de África oriental, las relaciones entre personas del mismo género constituyen un delito punible con hasta catorce años de prisión, algo que sucede en más de la mitad de países del continente.

A pesar de estas cifras, la Unesco asegura que el sector audiovisual y cinematográfico africano tiene “un gran potencial” que aún debe ser aprovechado.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE