martes, 21 de septiembre de 2021


 

Desde tasas de interés milagrosas a inversiones de alto riesgo. Los acreedores expoliados y los empleados describen las tácticas desesperadas del gigante inmobiliario chino Evergrande para escapar de la bancarrota.

El mastodonte se había convertido en dos décadas en uno de los rostros más visibles del frenesí inmobiliario de China, en tanto millones de familias han podido adquirir la propiedad de sus hogares.

Hoy, el grupo se desmorona minado por una deuda de 260,000 millones de euros (unos 304,000 millones de dólares), el equivalente al PIB de Rumania, por ejemplo.

Proveedores impagos y propietarios engañados se manifestaron la semana pasada ante la sede del grupo, en Shenzhen (sur). Escenas poco comunes en un país donde las protestas son muy poco toleradas.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE