jueves, 13 de mayo de 2021


 

RAMALA, Territorios Palestinos. Los Territorios Palestinos están compuestos por dos zonas geográficamente separadas por Israel: Cisjordania --que incluye en teoría a Jerusalén Este-- y la Franja de Gaza.

Ambas, según la llamada “Solución de Dos Estados” deberían formar un Estado palestino coexistiendo con el judío, pero esa posibilidad parece más lejana que nunca, como consecuencia de la expansión de las colonias judías en los territorios palestinos.

Ocupación

Gobernada durante cuatro siglos por el Imperio Otomano, Palestina pasó en 1922 bajo mandato de Gran Bretaña, comprometida a crear en el territorio un “hogar nacional judío”. Pero Londres chocó con la gran revuelta árabe de Palestina entre 1936 y 1939 y, a partir de 1945, con la lucha armada de grupos sionistas clandestinos.

En 1947, la ONU votó a favor de dividir Palestina en dos Estados independientes, uno árabe y otro judío, con una zona internacional alrededor de Jerusalén.

Pero, al día siguiente de la proclamación del Estado de Israel, el 14 de mayo de 1948, los países árabes entraron en guerra contra éste. Al final del conflicto, Israel ocupaba un 78% de lo que fuera la Palestina bajo mandato británico, y más de la mitad de la población palestina --unas 760.000 personas-- tomó el camino del éxodo.

Durante el conflicto árabo-israelí de 1967, Israel ocupó los Altos del Golán sirios, el Sinaí egipcio, la Franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, que más tarde se anexionaría.

Cisjordania

Ubicada al este de Israel y al oeste de Jordania, Cisjordania, con una superficie de 5.655 km2, está ocupada por el ejército israelí desde hace más de medio siglo.

Tras los Acuerdos de Oslo sobre la autonomía palestina, firmados en 1993, el jefe de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Yasir Arafat, retorna a los territorios ocupados y establece la Autoridad Palestina. En 2005, Mahmud Abas lo sucede.

Pero la Autoridad solamente ejerce poderes limitados sobre alrededor del 40% de Cisjordania, principalmente en los centros urbanos. Israel, que controla todos los accesos, administra el 60% del territorio, así como las colonias.

Dividida en sectores por el ejército israelí, Cisjordania se encuentra rodeada al oeste por la barrera de separación, muro que Israel comenzó a construir en 2002 para impedir, según argumentó, los ataques palestinos.

Unos 475.000 colonos israelíes viven en implantaciones, consideradas ilegales de acuerdo al Derecho internacional, en Cisjordania, junto a unos 2,8 millones de palestinos.

Jerusalén Este

Israel, que tomó el control de la parte oriental de Jerusalén a expensas de Cisjordania durante la guerra de 1967, proclamó la ciudad en 1980 como su “capital eterna e indivisible”. La comunidad internacional nunca ha reconocido esta anexión, y los palestinos ven a Jerusalén Este como la capital de su futuro Estado.

A fines de 2017, el presidente estadounidense, Donald Trump, reconoció a Jerusalén como capital de Israel, desencadenando la cólera de los palestinos.

Ubicada en Jerusalén Este, la Ciudad Vieja alberga los santos lugares para las tres religiones monoteístas. Dominando la ciudad, la Explanada de las Mezquitas, llamada Monte del Templo por los judíos, es el tercer lugar sagrado del Islam. En la parte baja están el Muro de los Lamentos, el lugar de rezo más sagrado del judaísmo, y la iglesia del Santo Sepulcro, el santuario más importante de la cristiandad.

Más de 300.000 palestinos --considerados por Israel como residentes y no ciudadanos por completo-- viven en Jerusalén Este, así como 210.000 colonos judíos, cuya presencia es considerada ilegal por el Derecho internacional.

La Franja de Gaza

La Franja de Gaza limita al norte y al este con el territorio israelí, al oeste con el mar Mediterráneo y al sur con Egipto. Se trata de un estrecho enclave de apenas 362 km2, con 41 km de largo y entre 6 y 12 km de ancho, donde viven hacinados dos millones de palestinos.

En 2005, el ejército israelí se retiró del enclave palestino, antes de imponerle un bloqueo terrestre, aéreo y marítimo, reforzado en 2007, cuando el movimiento islamista Hamás tomó el poder tras combates fratricidas con el Fatah, de Mahmud Abas.

Desde entonces, el Hamás e Israel se han enfrentado en tres guerras (2008, 2012 y 2014).

El territorio está minado por el desempleo, que es de alrededor del 50% de acuerdo al Banco Mundial (BM). Más de dos tercios de sus habitantes dependen de la ayuda humanitaria y uno de cada dos vive por debajo del umbral de la pobreza.