jueves, 13 de mayo de 2021


 

Tenía 21 años de edad el joven al que desconocidos mataron la madrugada de este jueves en el barrio Santa Lucía en el distrito municipal Santiago Oeste, en medio de una intensa balacera que aterrorizó a los moradores.

La víctima fue identificada como José Manuel Díaz Diloné, al que infirieron numerosos impactos de balas. El joven residía en el barrio El Semillero Uno de ese mismo distrito.

La muerte del muchacho, al que se le vincula con el mundo de las drogas y otros delitos, quedará impune, aseguran los residentes en Santa Lucía, quienes se quejan de que nunca estos hechos llegan a investigarse, ya que pasan ‘’como hechos normales’’.

El desahucio en una comunidad que sufre estigmas y discriminación, pesa hasta en los casos que debe asumir por derecho el propio Estado, se lamenta el pastor Pablo Ureña.

‘’Estos hechos sangrientos son recurrentes’’, comenta preocupado el religioso y activista comunitario, mientras sostiene que se trata de hechos que pasan desde hace años y nunca se toma en serio el problema de la delincuencia y la violencia que se vive en las entrañas de ese distrito.

‘’Esto me preocupa, estamos hablando de años diciendo lo mismo. Esto no puede seguir de esta manera que un grupo de individuos se meten en los bolsillos a toda una comunidad’’.

Freddy y su esposa Yokasty, tuvieron que amanecer abrazados a su hija de 6 años, junto a la cual se guarecieron debajo de un closet cuando empezaron a detonar las balas.

‘’Esto era un campo de tiro. Una cosa grande’’, dijo la mujer, mientras muestra al equipo de Diario Libre los 4 impactos de balas en una nevera que tenían en la marquesina de la vivienda y que su esposo había comprado en el día de ayer para regalársela a su madre, el Día de las Madres.

‘’Y no me van a decir a mí que no saben quiénes son. Yo le dije a la mujer que va a haber que vender esto y degaritarnos’’, indicó el hombre.

Como su electrodoméstico, las paredes de varias viviendas tienen los impactos que evidencian la bestialidad del enfrentamiento a tiros.

Abandonar su casa, la que ha comprado con mucho sacrificio, también lo ha pensado el señor César Martínez, quien dice que la zozobra en que viven en esa comunidad es insoportable.

Asegura que en los 20 años que tiene viviendo en Cienfuegos, nunca antes vio tanta delincuencia.

‘’Yo tengo mis propiedades aquí y voy a tener que abandonarlas, porque imagínese usted. Usted no puede ni caminar de noche y si usted dice algo lo matan. Yo no había visto cosas iguales, cuando se arman esos tiroteos. Antes aquí se podía vivir, ahora no’’, dice Martínez.

El hombre, seguro de que muchachos muy jóvenes lideran el crimen y otras actividades del bajo mundo, dice que son atraídos a delinquir por vanidad.

‘’Pero como ahora la gente lo que le gusta andar bien vestido con tenis buenos, sin trabajar, sin embargo, yo ando con bota, trabajando y ellos no. La vida es así’’, reflexiona.

El dirigente comunitario Juan Arias dijo que solo se escuchaba la detonación de los disparos. ‘’Esto está insoportable’’, cuenta.

Parece que a las autoridades no les importa la vida de la gente inocente y de los niños de esta comunidad. ‘’Eso da vergüenza o será que se están haciendo los chivos locos. El que salía anoche no quedaba vivo’’, indica un joven de la comunidad que quiso omitir su identidad.

Hablar del tema, está vetado para muchos de los moradores en esas comunidades de Santiago Oeste. La gente, por miedo a represalias de los delincuentes que les rodean, prefieren guardar silencio porque sostienen que su denuncia caerá en el vacío.