lunes, 19 de abril de 2021


 

Este fin de semana al menos siete personas más se sumaron a la lista de defunciones por consumir alcohol adulterado y clerén, bebida de fabricación clandestina.

Estos vecinos, que residían en la urbanización Juan Pablo Duarte y Los Trinitarios del sector Cancino, en Santo Domingo Este, tomaron alcohol juntos la noche del viernes frente al colmado Elianny, propiedad del señor Rafael Franco.

Las sustancias tóxicas que contenía el líquido que tomaron empezaron a destruir su organismo ocasionando que uno amaneciera muerto, cuatro fallecieran el sábado y dos el domingo.

Sus familiares dijeron que los fallecidos tomaron clerén y un licor conocido como “Peter Allen” que compraron en otro colmado llamado El Tanque, luego de que se agotó el que vendía Rafael Franco. También identificaron al Súper Colmado Bryan, El Víctor y Cancino como vendedores del alcohol irregular.

Encontrados muertos

Jorge Radhamés Beras, de 57 años, dormía donde le cogía la noche, según sus conocidos. El día en que tomó clerén se acostó en un banco de concreto en la fachada del colmado El Pupy. Allí lo encontró muerto al día siguiente el dependiente del negocio, desde donde su cadáver fue llevado por una ambulancia del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF).

A las 2:00 de la tarde del mismo día, un familiar de Luis Ney Arno Corniell entró a su habitación extrañado por verlo inmóvil durante varias horas. En- tonces comprobó que había muerto.

Horas después, Rafael Emilio Bartolomé, de 63 años, empezó a sentir que se quemaban sus entrañas y a echarse agua, desnudo, en el patio. Su anciana madre corría tras él ayudando a refrescarlo.

La familia llamó al 911, pero las personas que le atendieron rehusaron llevarlo y le aconsejaron darle una sopa, según la narración de la familia. Ellos mismos tuvieron que transportarlo a un hospital, donde murió más tarde.

Un amigo suyo identificado como “Ney” fue a la casa de Bartolomé a lamentar su pérdida, cuando empezó a vomitar sangre en el mismo lugar. Tuvieron que llamar al 911 nuevamente. La familia tuvo que insistir otra vez ante la negativa de llevarse al enfermo. El domingo en la tarde Ney también expiró.

Fernando Adonis Ferreras Benítez también sintió síntomas la tarde del sábado, pero no quería ser llevado al médico. Su hermana lo persuadió y acudió a un hospital, donde murió cerca de las 9:30 de la noche.

A la misma hora del sábado murió Julio César Montilla, de 52 años. Vomitaba y tenía la piel morada.

Dos personas no identificadas del sector Cancino que también tomaron del licor perdieron la vida.

Los cuerpos sin vida fueron llevados a la morgue del Inacif ubicada en el cementerio Cristo Redentor, donde se les realizarán autopsias para determinar la causa de las muertes. Este lunes serán entregados a sus familiares para los velatorios y sepultura.

Arno Corniell fue sepultado al mediodía de este domingo.