lunes, 1 de marzo de 2021


 

Ya han pasado 11 meses desde que Belkenis Sánchez perdió su empleo en Puerto Rico. Trabajaba como empleada doméstica y cuidaba de una persona discapacitada, pero con la pandemia, y por temor a contagiarse, sus patronos decidieron despedirla.

“Ha sido tan difícil y todavía estoy desempleada”, dijo Sánchez, que también pasó días difíciles porque el distanciamiento empeoró la situación de violencia doméstica que día a día se esfuerza por superar.

“Gracias a Dios, mis hijos estaban de viaje y no tuvieron que presenciar estas situaciones”, expresó Sánchez, quien llegó a Santurce desde Santo Domingo hace más de cinco años.

Al igual que muchas mujeres dominicanas en Puerto Rico, Sánchez ha podido sobrevivir a la pandemia gracias al Centro de la Mujer Dominicana en Río Piedras, donde también recibe ayuda sicológica para cerrar el ciclo de violencia al que ha estado sometida.

Ella también es una de las 507,670 personas que se han infectado de COVID-19 en el Caribe, donde casi 7 mil han perdido la vida.

Esto es parte del resultado que ha dejado la pandemia en la comunidad dominicana en Puerto Rico y la región, y así lo expresa la diputada de ultramar Adelys Olivares, quien asegura que la pandemia ha venido a incrementar la crisis social y económica que ya existía en la isla.