sábado, 20 de febrero de 2021


 

Inversionistas de América Latina están nuevamente buscando invertir en inmuebles en EE.UU. para aprovechar la apreciación del mercado inmobiliario y beneficiarse de unas bajas tasas de interés en un ambiente marcado por la actitud más positiva hacia los latinoamericanos de la Administración de Joe Biden.

Para la sorpresa de muchos, la pandemia no acabó con el mercado internacional del sector inmobiliario de Estados Unidos.

“Para mí ha sido una sorpresa inimaginable ver que mis ventas subieron desde que comenzó la pandemia”, dijo Alan Medellín, quien desde Bogotá (Colombia) vende apartamentos amueblados en un resort llamado The Grove Resort & Water Park, cercano a Walt Disney World en Orlando (Florida).

La pandemia da buenas sorpresas

“De pronto me comenzaron a llegar clientes, no solamente de Colombia sino también de México, Argentina, Perú y Chile”, dice el agente inmobiliario en declaraciones suministradas por la agencia de comunicación Top of Mind.

Medellín destaca que “el hecho de que hoy día podemos hacer todo virtualmente, desde enseñar una propiedad hasta cerrar la compra, nos ha abierto muchos mercados”.

“Con el desastre que desató la pandemia, inversionistas de toda la región me dicen que su única opción es invertir en ladrillos y dólares porque eso les da más seguridad y tranquilidad”, agrega Medellín, cuyas ventas han subido un 180 % en comparación con el periodo previo al covid-19.

En parte, eso se debe a los incentivos que los desarrolladores en EE.UU. han creado para atraer compradores internacionales.

Por ejemplo, The Grove ofrece un programa de retorno garantizado y un programa de dólar subsidiado, en el cual se hace un descuento en la tasa de cambio que beneficia al inversionista.

Según Medellín, muchos de sus clientes en América Latina están buscando invertir en una economía más estable, ya que en sus países la pandemia ha creado una crisis económica profunda.

EE.UU. también fue golpeado fuertemente y su economía se contrajo un 3,5 % en 2020, la caída más grande desde la Segunda Guerra Mundial, pero, así y todo, no se compara con la contracción económica sufrida por países de América Latina.

Por ejemplo, México vio caer su PIB un 8,5 % en el año 2020 según cifras oficiales, las proyecciones para Colombia y Argentina son de caídas del 6,9 % y el 10,4 %, respectivamente.