jueves, 14 de enero de 2021


 

Hace 24 años, el torpedero petromacorisano Josse-phang Bernhardt Nivar sorprendió al mundo del béisbol cuando el equipo de los Azulejos de Toronto le otorgó un bono por firmar de un millón 100 mil dólares, con otros US$100 mil destinados a estudios.

Era la primera vez que en la República Dominicana que un equipo de las Grandes Ligas entregaban siete dígitos por un jugador aficionado. D’Angelo Jiménez tenía la marca más alta hasta entonces, US$25,000 en 1994 con los Yankees.

Se esperaba todo del joven talento de 16 años, sus tíos Juan Ramón “Moncho” jugó cuatro temporadas en la MLB, y al joven prospecto se le comparaba en el terrero con Alex Rodríguez, en 1997. Pero no fue así.