miércoles, 4 de noviembre de 2020


Septiembre fue un buen mes para los exportadores estadounidenses cuando la reactivación de la economía mundial incrementó un 2,6 % sus ventas al exterior, lo cual contribuyó a bajar un 4,7 % a 63.900 millones de dólares el déficit en el comercio exterior de bienes y servicios, según informó este miércoles el Departamento de Comercio.

En agosto el déficit había sido de 67.100 millones de dólares, y la cifra oficial en septiembre estuvo de acuerdo con la expectativa de la mayoría de los analistas para un mes cuando habitualmente se incrementa el comercio con miras a las fiestas de fin de año.

En términos globales el comercio se ha recuperado rápidamente del bajón registrado en marzo y abril cuando la pandemia de la covid-19 llevó a cuarentenas, la suspensión de viajes, y restricciones generalizadas en las actividades económicas.

En Estados Unidos, las medidas de estímulo económico por unos 2,3 billones de dólares, aprobadas por el Congreso y promulgadas por el presidente Donald Trump, ayudaron a sustentar las importaciones en los meses siguientes, al punto que en agosto el déficit en el intercambio de bienes fue el mayor desde 2006.

El valor de las importaciones subió un 0,5 % a 240.200 millones de dólares, frente a los 239.038 millones de dólares de agosto

El déficit de EE.UU. en su comercio de bienes con China se ubicó en septiembre en 29.672 millones de dólares, comparado con 29.780 millones el mes anterior y ha acumulado un valor de 222.789 millones de dólares desde enero.

El intercambio de bienes con la Unión Europea, según el informe del Gobierno, registró un déficit de 16.039 millones de dólares en septiembre, después de uno de 15.668 millones para un acumulado de 129.675 millones de dólares en los nueve primeros meses del mes.

En su comercio de bienes con México, Estados Unidos tuvo en septiembre un déficit de 11.132 millones de dólares, a continuación de uno de 12.759 millones en agosto, y ha acumulado un saldo negativo de 79.552 millones de dólares desde enero.

El vigor del comercio internacional en meses recientes ha disipado, en parte, los temores de un trastorno generalizado en las cadenas de producción y distribución, y ha contribuido a un panorama más optimista en economías como la de China y México fuertemente vinculadas a Estados Unidos.

La evolución del comercio exterior de Estados Unidos ha estado sujeta durante casi cuatro años a las políticas de “EE.UU. primero” del presidente Donald Trump, quien insiste en que los socios comerciales abusan de los tratados comerciales.

La merma en el déficit comercial en septiembre resultó, en parte, de las exportaciones de soja que llegaron a su nivel más alto en dos años, como asimismo las exportaciones de bienes de capital al tiempo que se aplacó la demanda de los estadounidenses por bienes de consumo.

Pero el panorama cautelosamente optimista está sujeto a los impactos cambiantes de una pandemia que no mengua: en toda Europa la semana pasada volvieron a imponerse las medidas de cuarentena y restricción de las actividades públicas como respuesta al incremento en los casos de covid-19.

Estados Unidos es el país más golpeado del mundo por la pandemia de coronavirus SARS-CoV-2, con más de 230.000 fallecidos y más de 9 millones de contagiados, de acuerdo con el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins.

 

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE.