sábado, 29 de agosto de 2020

En el país de Silicon Valley, de Google y de Apple, el retorno a las clases por internet este agosto está sacando a relucir una brecha digital a la que hasta ahora se había prestado poca atención: casi la mitad de las familias de rentas bajas en EE.UU. no disponen de banda ancha.
“Observamos una fuerte correlación con el nivel de ingresos y con el estatus migratorio: si eres pobre e inmigrante, las posibilidades de que tengas banda ancha en casa caen muchísimo”, explicó a Efe Leani García, directora asociada para Iniciativas Estatales y Locales del centro de ideas New American Society.
El acceso a internet de banda ancha, la velocidad requerida para poder navegar y usar todas las funcionalidades de la red de forma cómoda y rápida, es considerado desde hace tiempo por la Administración estadounidense un servicio casi tan esencial como la electricidad o el agua corriente, pero no ha sido hasta la pandemia de COVID-19 que esto COVID-19 que esto se ha convertido en una prioridad.

CREDITOS A DIARIO LIBRE