viernes, 3 de julio de 2020

La vuelta a la normalidad y hacia la recuperación económica tendrá que esperar en Estados Unidos después de que varios estados, entre ellos California, decidieran volver a restringir la apertura de negocios para detener un ritmo de contagios de la pandemia que este jueves volvió a registrar un nuevo máximo.
Con unos 50,000 infectados por COVID-19 en las últimas 24 horas, Estados Unidos sigue sin ver la luz al final del túnel de la pandemia, pese a que los estados del noreste que han sufrido los peores brotes desde abril se están recuperando con las infecciones y las muertes en mínimos.
El testigo en esta crisis sin fin aparente lo han recogido los estados de Florida, Texas, California y Arizona, responsables del 60% de los nuevos casos en todo el país durante la jornada del miércoles, según los datos publicados hoy por las autoridades.

CREDITOS A DIARIO LIBRE