viernes, 3 de julio de 2020

El cementerio público de Cochabamba, centro de Bolivia, ampliaba su capacidad a todo vapor este jueves tras quejas de funerarias sobre la acumulación de cadáveres de muertos por COVID-19 en casas y morgues, ante la imposibilidad de enterrarlos.
Máquinas retroexcavadoras realizaban perforaciones en el cementerio general de Cochabamba para habilitar más tumbas, observó un fotógrafo de la AFP, mientras el único crematorio de la ciudad estaba saturado.
“Hemos habilitado 250 espacios para que podamos tener cobertura y para la próxima semana tendremos 500 espacios más” entre tumbas bajo tierra y nichos sobre la superficie, señaló a la AFP el secretario de Gobernabilidad de la alcaldía, Edwin Paredes.

CREDITOS A DIARIO LIBRE