lunes, 27 de julio de 2020

Argentina avanza en la investigación sobre el uso de plasma sanguíneo de recuperados para trasmitir anticuerpos a pacientes con COVID-19, un tratamiento que se encuentra en una fase de 'ensayo clínico nacional' que está dejando unos primeros resultados esperanzadores.
'Se ve que está haciendo bien, que los pacientes que usan plasma tienen menos uso de terapia intensiva y había disminuido la mortalidad, todos los trabajos hablan de eso. Ahora, para que los números sean definitivos, hace falta más tiempo', destacó a Efe el presidente de la Asociación Médica del Hospital de Clínicas, Luis Sarotto.
El país suramericano cuenta además con un antecedente positivo, el de la Fiebre Hemorrágica Argentina, una enfermedad infecciosa provocada por el virus Junín, que se encuentra en algunos roedores, descubierta en la década de los 50 y para la que la transfusión de plasma de pacientes recuperados resultó vital, reduciendo la tasa de mortalidad del 30 % al 3 %.