miércoles, 20 de abril de 2022


 

“Con temor, así serán mis días de ahora en adelante”, fueron las palabras de la señora Toribia Imbert Sepulvedad, de 75 años de edad, quien fue agredida a machetazos la madrugada del pasado domingo en el sector Los Guandules, del Distrito Nacional.

Contó a Diario Libre que vivió la “peor pesadilla de su vida” cuando su agresor, solo conocido como “Papalo” entró a su residencia, la despertó ahorcándola y exigiéndole que le buscara dinero.

“Yo estaba durmiendo, él entró y me agarró por el cocote (cuello), tenía un machete en la mano que tenía algo rojo y me estaba retorciendo y cortándome los brazos y la garganta”, detalló doña Toribia.

Toribia Imbert presenta múltiples heridas en ambos brazos, en su barbilla y en parte de la cara. Producto de las agresiones propinadas, los médicos no pudieron salvar uno de sus dedos de la mano izquierda, por lo que procedieron a amputárselo.

De acuerdo con Toribia, aunque no pudo mirar la cara de su agresor, la voz se le hacía muy familiar, por lo que inmediatamente supó de quien se trataba.

Según explicó la víctima, el agresor la soltó cuando se dio cuenta que los vecinos se habían percatado de la situación por sus constantes llamados de auxilios.

Aseguró que no llegó a robarle nada porque duraron unos minutos forcejeando para que la señora le contara dónde podía tener dinero, “y en eso los vecinos vocearon que venía la Policía y se fue”.

Temen por vida de la anciana

Los familiares de la víctima están con el temor de que parientes y allegados del agresor atenten contra su vida, por lo que llaman a las autoridades a poner prioridad en esta situación y piden que el victimario no quede liberado “como ha pasado en otras ocasiones”.

“No es la primera vez que él es apresado, esta no es la primera vez. Lo que queremos es que el pague por lo que hizo y esto no quede impune”, manifestó un familiar de la señora.

El nombrado Papalo fue apresado ese lunes y se encuentra en manos de las autoridades para fines de investigación.

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InfografíaLa señora agredida en Los Guandules tiene 75 años  (DIARIO LIBRE/ DANIA ACEVEDO )

Comunitarios “viviendo sin paz”

La delincuencia y los puntos de drogas son el pan de cada día en Los Guandules, por lo que comunitarios del sector aseguran que viven la pena de estar sin paz en la zona.  

Sus días van con atracos y las noches entre tiros. Los comunitarios se sientes desesperados y con las manos atadas ante la ola de delincuencia que azota el sector de Los Guandules.

“Esto aquí está peor cada día y la Policía Nacional juega y se hacen los ciegos, yo no sé qué es lo que están esperando, más muertes de victimas a lo mejor”, comentó el señor Julito, quien lleva más de 30 años residiendo en el populoso barrio.

Así también mostró su descontento la señora Georgina Sánchez, quien sostuvo que no solo le perturban los atracos, ya que entiende que esto es común en otros lugares, sino que “lo que me tiene con dolor de cabeza” son los múltiples disparos que se han venido escuchando todos los días.

El párroco de la iglesia Santo Domingo Savio, Edwar Figueroa, mejor conocido como Macolvi, manifestó que la situación se agravó hace unos 15 días cuando se armó un tiroteo cerca de la escuela Santa Filomena que duró aproximadamente media hora.

Indicó que parece que las bandas que lideran el sector se están disputando un punto de drogas, desatando una lluvia de tiros casi todos los días.

 

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Infografía
Padre Edwar Figuereo de la iglesia Santo Domingo Savio (DIARIO LIBRE/ DANIA ACEVEDO )

“Al parecer las bandas se están disputando algún punto, entonces todas las noches, casi todos los días hay problemas entre ellos, hay tiros, hay enfrentamientos, ayer falleció un señor que fue baleado al momento de dejar el pasajero y se armó una balacera”, precisó el padre.

El padre Macolvi aseguró que esto es un problema que ha surgido y tiene intranquilos a los comunitarios, “ya la gente después de la 6:30 de la tarde no sale tan fácil, se quedan en sus casas, es como viviendo sin paz, en estos días hemos vivido sin paz, desde que se armó el tiroteo allá abajo hemos vivido sin paz”.

Entiende que la intervención de la Policía Nacional sería una solución, aunque consideró que las autoridades deben reforzar los destacamentos que hay en la zona. 

 

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE