miércoles, 8 de diciembre de 2021


 

Secuestros, enfrentamientos entre pandillas armadas y la dificultad para obtener combustible sigue siendo la situación en Haití, país donde los productos alimenticios locales e importados suben de precio y el 43 % de su población necesita asistencia humanitaria.

La inseguridad es el principal problema al que se enfrentan los haitianos y el Gobierno del primer ministro, Ariel Henry, quien aseguró que hace “todo lo posible” con los medios a su disposición para restaurar la autoridad estatal “e incapacitar a quienes quieren mantener el caos”.

Los secuestros no paran

Los secuestros perpetrados por las gangas no se detienen y cualquier persona puede ser víctima. En las últimas dos semanas de noviembre los medios locales de Haití informaron sobre el aumento de estas actividades.

Los miembros de la prensa y sus familiares también fueron blanco. El periodista Alexander Gálvez, excolaborador de Caribbean FM y de medios dominicanos, fue secuestrado (y ya liberado), así como el fotoperiodista Spencer Jhony François.

Los últimos datos del Centro de Análisis e Investigación de Derechos Humanos (Cardh) registran en la primera quincena de octubre 119 secuestros.

La alarma de los raptos en Haití llegó a nivel internacional luego de que 17 misioneros, 16 estadounidenses y uno canadiense, junto a un chofer haitiano, fueron secuestrados por la pandilla 400 Mawozo, la que exigía para la liberación un millón de dólares por cada extranjero.

Cinco de esos misioneros norteamericanos, secuestrados el 16 octubre, fueron liberados y están a salvo, informó el pasado lunes Christian Aid Ministries (CAM), la congregación religiosa a la que pertenecen.

James Philistin, hermano del periodista de Radio Televisión Caribeña, Marc Guerson Philistine, fue secuestrado el martes 23 de noviembre y liberado el domingo 28 del mismo mes, junto a otras tres personas.

También se tiene el reporte del secuestro de Solange Lafontant, quien fue esposa del fallecido expresidente haitiano René Préval. Junto a ella también fueron raptadas tres personas más.

La crisis de inseguridad preocupó al presidente dominicano Luis Abinader, quien llamó a la comunidad internacional a acudir en ayuda de Haití.