miércoles, 24 de noviembre de 2021


 

Abuso verbal, partos inducidos, cesáreas injustificadas y retención en los centros de salud de parturientas y recién nacidos debido a la imposibilidad para pagar son algunos de los maltratos más comunes a los que se enfrentan las mujeres durante la atención obstétrica. Lo que se supone debería ser una bonita experiencia, de traer una vida al mundo, termina convirtiéndose en pesadilla para muchas, por causa de abusos cometidos por profesionales del área.

A esto se le conoce como violencia obstétrica, una forma de violencia ejercida por médicos y personal de enfermería hacia las embarazadas, mujeres en labor de parto y el puerperio, define la ginecóloga y obstetra Yeremy Luna. “Constituye una violación a los derechos reproductivos y sexuales de las mujeres”, advierte.

Se trata de un mal ejercicio que ocurría muy a menudo antes, cuando la mujer sentía que no tenía derecho a exigir un buen trato. Y, aunque ahora hay más acceso a la información, el porcentaje actual de víctimas sigue siendo alarmante. Las cifras oscilan, según los estudios, entre 18.3 % y 75.1 % en todo el mundo.

 

    CREDITOS A DIARIO LIBRE