viernes, 12 de noviembre de 2021


 

El 12 de noviembre del 2001 el vuelo 587 de American Airlines partió del aeropuerto John F. Kennedy con destino a Santo Domingo, República Dominicana a las 9:16 de la mañana. El avión se estrelló en la comunidad de Belle Harbor en Queens, donde fallecieron los 260 pasajeros, junto con la tripulación y cinco personas que residían en la zona donde ocurrió el accidente.

Un total de 176 dominicanos iban a bordo de la aeronave Airbus A300.

A pesar del esfuerzo de los bomberos y los cuerpos militares y médicos que acudieron en ayuda de las víctimas, la caída del vuelo 587 es hasta hoy la segunda tragedia más grande en la historia de la aviación de Estados Unidos.

El accidente ocurrió apenas dos meses y un día después del ataque a las Torres Gemelas en el World Trade Center.

“Muchos de los pasajeros vivían en Washington Heigts y sus alrededores, y Belle Harbor, era el hogar de muchos agentes de policías y bomberos que perdieron sus vidas el 11 de septiembre de 2001”, resalta el memorial en honor a los fallecidos.

A 20 años

Según datos ofrecidos en aquel entonces por la aerolínea, el avión en el que fallecieron todas las personas que iban a bordo, y cuyo destino era el Aeropuerto Internacional de las Américas en Santo Domingo, República Dominicana, tenía 13 años de servicio sin presentar ningún incidente o inconveniente anteriormente.

Por su cercanía con el atentado del 11-S, cadenas y medios de televisión estadounidenses asociaron ambas tragedias asegurando de que el accidente del 587, también se trataba de un ataque terrorista.

Sin embargo, no fue hasta el 2004 cuando se dieron a conocer las causas reales del accidente.

Según el Consejo de Seguridad Nacional de Transporte de EEUU, que en su momento se reunió para analizar el informe sobre el accidente, que fue elaborado por sus investigadores, concluyeron que el accidente se debió a un error del copiloto Sten Molin.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE