sábado, 2 de octubre de 2021


 

A Yocairi Amarante nadie le va a reparar el daño que le ocasionaron al ser atacada con ácido del diablo, sin embargo, le queda la satisfacción de que se hizo justicia, y ahora su principal objetivo es seguir adelante por su propio bienestar y luchar por el futuro de su pequeña hija de tres años.

“Ellos (los condenados) no pagarán lo que me hicieron con las condenas que le impusieron, pero por lo menos, algo es algo, y el crimen no quedó impune”, dijo la joven a Diario Libre la mañana de este viernes, un día después de que dictaran 30 años a su expareja Willy Antonio Javier Monegro, y a Pedro Alexander Sosa Méndez, además de Joan José Féliz, quienes cometieron el crimen.

Con su caso, la joven dice que quiere dejar un legado: “Que sea un ejemplo a seguir para que no sigan ocurriendo esos crímenes. A partir de ahora los que van a cometer eso, lo van a pensar dos veces antes de hacerlo”.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE