martes, 24 de agosto de 2021


 

La falta de empleo formal y de oportunidades ha provocado que personas se vean en la necesidad de buscar ingresos a través de la informalidad del mercado laboral, por lo cual los puestos de ventas se han apoderado de las principales calles y aceras de la avenida Manuela Diez Jiménez, de El Seibo.

Ventas de frutas, víveres, frituras, chimi, churros, guaguas de accesorios para celulares son algunas de las principales actividades que predominan en los diferentes espacios públicos destinados al paso peatonal y vehicular.

Algunas personas consultadas en la mañana de este martes, por Diario Libre, sobre las razones por las que han recurrido al trabajo informal, manifestaron que, por la falta de oportunidad de empleos formales y bajo salario, han tenido que irse por esa vía para buscar la forma de sustentar a su familia.

Juan Bautista, trabajador informal, dijo que el desempleo lo motivó a poner un puesto de frutas para poder abrirse puertas en el ámbito laboral.

“Uno lo que es bachiller, todavía no he podido estudiar y no me quedó de otra que emprender este pequeño negocio de vender frutas”, explicó.

Afirmó que en su negocio le ha ido muy bien y le ha podido brindar estabilidad económica, por lo que seguirá ofertando las mismas mercancías hasta que Dios se lo permita.

Bautista resaltó que los seibanos necesitan que las autoridades locales se pongan a trabajar para crear fuentes de empleos. Aseguró que deben hacer lo posible para abrir la zona franca de esta ciudad y el hotel Santa Cruz, ya que esto permitiría que la provincia se desarrolle.

De igual forma, Adré Pérez, quien vende víveres, dijo que anteriormente se dedicaba a la construcción y que hace más de dos años abandonó el block y el cemento para emprender su propio negocio.

“Aquí no hay más nada, hay que buscársela como sea, peor es robar y mi familia y yo debemos comer. Tampoco me le quiero emplear a nadie. Te quieren explotar trabajando y quieren pagar un chilata, no pagan dinero”, sostuvo.

Dijo, además, que la ventas del día a día pueden variar porque hay veces en las que puede vender mucho y otras no tanto, pero que por lo menos tiene la comida de su familia asegurada.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE