miércoles, 4 de agosto de 2021


 

A la par con la eliminación de cerdos afectados de la peste porcina africana en Sánchez Ramírez, el Ministerio de Agricultura inició ayer un operativo de desinfección en las granjas de esa provincia, así como a los vehículos que se trasladan desde los campos del lugar.

Las medidas con parte del cerco epidemiológico que esa entidad ha realizado con fines de evitar la propagación de la enfermedad, que abarca la prohibición del traslado de esos animales desde y hacia las provincias afectadas. Además de Sánchez Ramírez, la peste porcina africana fue detectada en Montecristi, Hermanas Mirabal, Santiago, La Vega, Elías Piña, San Juan, Santo Domingo y el Distrito Nacional.

Los resultados se obtuvieron de 389 muestras colectadas en todo el país a partir de detectarse, en mayo pasado, la muerte de unos 14 cerdos en una pequeña granja de Carbonera, en Montecristi.

El operativo de ayer en Sánchez Ramírez abarcó la intervención de unos 2,000 criaderos en las comunidades El Platanal, Caballero, Cotuí, Fantino, Cevicos, Zambrana y otras zonas periféricas de esa demarcación.

Frank Ventura, director regional Nordeste del Ministerio de Agricultura, explicó que los animales sacrificados están siendo depositados en fosas que tienen disponibles en cinco puntos de la provincia.

Para el entierro de los animales se utiliza varias capas de cal viva, tanto al fondo como en la parte superior de las fosas para evitar la propagación de la enfermedad, según explicó Rafael Bienvenido Núñez, director de Sanidad Animal del Ministerio de Agricultura.

Ambos funcionarios insisten, sin embargo, que la idea de sacrificar los animales y enterrarlos es para evitar la propagación hacia otros animales, pero que la carne es segura para el consumo humano, a los que no se transmite la enfermedad, sea con la carne viva o cocinada. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) también ha reiterado que la enfermedad no afecta al consumo.

“Lo que no se puede hacer es sacar el cerdo de la provincia para evitar que la enfermedad sea trasladada a otra demarcación”, refirió Ventura, al tiempo de reiterar que la mayoría de casos de la fiebre porcina africana que han identificado en Sánchez Ramírez está en las granjas de patios.

Como parte de las medidas adoptadas, el Ministerio de Agricultura prohibió a los alcaldes pedáneos autorizar certificados para el traslado de cerdos de un lugar a otro en las provincias afectadas.

El cerco epidemiológico incluye las granjas afectadas y un perímetro de 10 kilómetros a la redonda que se mantiene en observación y sacrifican a todos los animales que presenten síntomas de la enfermedad.

Además, las acciones de desinfección la ejecutan en conjunto con peritos del Banco Agrícola, quienes están realizando el proceso de tasación de los ejemplares y llenado de formularios, a fin de que los porcicultores puedan realizar el retiro de los fondos por concepto de compensación entre 12 y 15 días.

Así se dará cumplimiento a la promesa del Gobierno de pagar por los cerdos sacrificados, cuyo precio se establecerá en función del tipo de animal, sean críos, sementales o madres.

“El Gobierno garantiza que a los porcicultores se les va a resarcir la pérdida, con el pago correspondiente”, declaró la gobernadora de Sánchez Ramírez, Cristiana Rodríguez.

Altagracia Yanelly Hernández, criadora afectada en Cotuí, se mostró confiada en que las autoridades cumplirán la promesa de ayudarla para recuperar el dinero perdido con la muerte de sus crías.

Mientras que Israel Acevedo, otro de los afectados, dijo que se siente seguro de que podrá volver a criar cerdos cuando las autoridades puedan erradicar la enfermedad.

Aunque no ha sido anunciado, una fuente oficial informó a Diario Libre que el gobierno central planea donar ovejos y chivos para sustituir los animales sacrificados.

El país además se prepara para hacer pruebas de la peste porcina africana en el territorio, y justo ayer se instaló parte de los equipos de laboratorios que permitirán procesar las muestras, informó Núñez.

Sin rastros de la entrada

Las autoridades aún desconocen el origen de entrada al país del virus que produce la peste porcina africana.

El cruce fronterizo con Haití está entre las posibilidades que apuntan algunos de los representantes del sector porcino, sin embargo, el hecho de que la enfermedad no ha sido notificada en el vecino país hace dudar de ese origen.

Otras teorías apuntan a que pudo llegar por aeropuertos, en comida de aviones, por la actividad del turismo o en los barcos.

Países con la en fermedad

La peste porcina africana se encuentra en todos los continentes del mundo y ya afecta a más de 50 países, según la FAO, perjudicando su seguridad alimentaria.

La peste porcina africana o PPA fue descrita por primera vez en 1921 en Kenya, y posteriormente se reportó en la mayoría de los países del sur de África y África Oriental.

La OIE registra que, en el Caribe, se propagó a Cuba en 1977, donde fue erradicada con la pérdida de unos 400,000 cerdos. En 1978 surgieron brotes en Brasil y la República Dominicana, en 1979 en Haití y en 1980 otra vez en Cuba.

“La erradicación en estos países sólo se pudo lograr mediante la despoblación masiva de cerdos”, indica la organización en un manual de contingencia contra la enfermedad.

La OEI publicó en 2020 la siguiente lista de países afectados por la peste porcina africana: Angola, Bélgica, Benin, Bulgaria, Burkina Faso, Burundi, Cabo Verde, Camboya, Camerún, República Centroafricana, Chad, China, Congo, Costa de Marfil, República Checa, Estonia, Gambia, Ghana, Guinea-Bissau, Grecia, Hong Kong, Corea del Sur, Hungría, Indonesia, India, Italia, Laos, Kenia, Corea, Letonia, Lituania, Madagascar, Malawi, Malí, Moldavia, Mongolia, Mozambique, Myanmar, Namibia, Nigeria, Papua Nueva Guinea, Filipinas, Polonia, Rumania, Rusia, Ruanda, Senegal, Serbia, Eslovaquia, Sierra Leona, Sudáfrica, Tanzania, Timor-Leste, Togo, Uganda, Ucrania, Vietnam, Zambia y Zimbabwe.

 

 

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE