lunes, 26 de julio de 2021


 

“De mi parte doy gracias a Dios porque Él, en su misericordia, ha visto a bien trazar un camino para mí en la ciencia”, son las palabras de la joven doctora Yosanly Cornelio, cuya historia publicó Diario Libre y quien recibió la noticia de que el Gobierno costearía su beca, para la cual solicitaba ayuda económica.

El pasado miércoles la primera dama Raquel Arbaje se comunicó con ella y le dijo que personalmente había hablado con el ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt), Franklin García Fermín, y que esa institución costearía su beca.

Raquel Arbaje luego escribió un mensaje a través de Twitter, en el que felicitaba a Cornelio, y hacía mención a la publicación de Diario Libre.

Yosanly ya había sido beneficiada, gracias a su desempeño académico y profesional, con la beca Idelissa Bonelly que otorga el Ministerio de la Juventud, por valor de casi 10,000 dólares al año, para hacer la maestría de su preferencia en ciencias.

En conversaciones con Diario Libre, Yosanly comentó que aunque debía aplicar a por lo menos 10 universidades para que una la escogiera, aplicó sólo a una. “Yo no tenía ni el tiempo, ni el dinero y luego de pensar y evaluar las opciones, decidí aplicar a una universidad”, afirmó.

Dijo que completó los requisitos con la universidad en el país para que enviaran sus notas, buscó sus cartas de recomendación y tomó el examen de inglés, para el que duró un mes preparándose. “Luego del examen, a los dos días, llegaron las notas y el resultado no fue malo, pero me faltaron 5 puntos para tener lo necesario para la universidad y, a pesar de todo el malestar que eso genera, decidí estudiar y orar más” explicó. “Me fajé a estudiar otra vez día y noche, y me programé para tomar el examen. Lo pagué, lo tomé y, a los dos días, llegaron los resultados. Cuando abrí el correo vi los cinco puntos que necesitaba para ser considerada por la universidad”.

Agregó: “Ese mismo día completé los formularios, los envié y a las dos semanas llegó un correo de la Universidad del Massachusetts College of Pharmacy and Health Sciences que decía: ‘Felicidades, le estamos ofreciendo una admisión, para el Máster en Ciencias en Investigación Clínica’. Ahora los retos son mayores que cuando empezamos, pero creo firmemente que la voluntad de Dios, junto a la voluntad del hombre, puede hacer grandes cosas”, dijo.

Esta joven investigadora creó en 2018, junto a un grupo de desarrolladores, una aplicación tecnológica para mejorar la detección clínica temprana de enfermedades febriles con potencial epidémico (dengue, chikungunya, zika, malaria y leptospirosis). Este proyecto ganó una subvención para su desarrollo patrocinado por TEPHINET, pero también fue reconocido como la mejor intervención en Salud Pública en la 10ma Conferencia Científica Regional de TEPHINET realizada en Cartagena, Colombia.

“Nuestros Jóvenes necesitan saber que no importa de dónde vengan, si ponen el corazón, tienen fe en Dios y se esfuerzan efectivamente, pueden llegar lejos. Quiero seguir iluminando al país y al mundo de la mano de la ciencia, porque la ciencia le pertenece a Dios, ya que toda dádiva y todo don perfecto procede de Él”, afirma Cornelio.

 

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE