lunes, 26 de julio de 2021


 

En colaboración con la FAO, la Universidad Politécnica de Madrid y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (Pucmm) dieron inicio al curso internacional académico sobre los principios para la inversión responsable en la agricultura y los sistemas alimentarios.

De acuerdo a los comunicados, estos principios se orientan hacia el fomento de la inversión responsable en la agricultura y los sistemas alimentarios que contribuya a la seguridad alimentaria y la nutrición y respalde la realización progresiva del derecho a una alimentación adecuada.

“No todos los tipos de inversiones en la agricultura sirven para erradicar pobreza. Para que se generen beneficios sostenibles para todos y todas es esencial que las inversiones se hagan de manera responsable, atendiendo a las necesidades de las comunidades, los agricultores, los inversores y el medio ambiente en general”, aseguró Rodrigo Castañeda, representante de la FAO en el país, durante la apertura del curso.

Castañeda explicó que la FAO desarrolla un programa marco para colaborar con los gobiernos, los pequeños productores, la sociedad civil, el mundo académico y el sector privado, que tiene entre sus principales actividades la sensibilización, la creación de capacidades y el apoyo a la aplicación de instrumentos internacionales de orientación como los principios para la inversión responsable en la agricultura y los sistemas alimentarios.

En tal sentido, Paulo Herrera Maluf, decano de postgrado de la Pucmm, destacó la importancia de que todos estos sectores se unan para que el proceso de producir alimentos se realice de manera responsable.

El curso internacional es coordinado por Adolfo Cazorla, director de planificación de la Universidad Politécnica de Madrid y consta de cinco módulos orientados a la planificación y formulación de proyectos de inversión responsable en la agricultura, desde las dimensiones social, económica y ambiental, así como para la buena gobernanza.

De acuerdo a la FAO, la inversión responsable en la agricultura contribuye de forma significativa a la mejora de los medios de vida sostenibles, en especial para los pequeños productores y los miembros de grupos marginados y vulnerables, mediante la creación de empleo digno para todas las personas que trabajan en la agricultura y la alimentación.

 

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE