sábado, 5 de junio de 2021


 

Los términos “wawawa” y “popi” han sido muy populares en el país, principalmente en el segmento joven de la población, hasta el punto de que el propio presidente de la República, Luis Abinader, las utilizó este viernes en el acto de lanzamiento de la Estrategia de Seguridad Ciudadana “Mi País Seguro” realizado en Cristo Rey, donde manifestó que los jóvenes del país tendrán las mismas oportunidades sin importar que pertenezcan a uno u otro de estos segmentos.

El mandatario definió en pocas palabras que el nivel social de las personas no será obstáculo para el desarrollo. Con la primera palabra “popi” se refiere a aquellos de clase social acomodada y a otros que tienen un estatus social ascendente, mientras que los “wawawa” son los que pertenecen a las clases empobrecidas.

“Me da la impresión de que el Presidente de la República tenía la intención de mostrar que los barrios populares van a ser tratados del mejor modo en términos de seguridad. Que no va haber diferencia respecto a otros sectores”, expresó el sociólogo Celedonio Jiménez.

Entiende que el presidente busca dar un buen gesto y una buena señal al utilizar frases comunes que se igualen al lenguaje de los jóvenes.

“El Cristo Rey de hoy va a ser muy diferente al Cristo Rey de mañana, que va a ser mucho mejor y donde los jóvenes de la República Dominicana, no importa si son wawawa o si son popis o del nivel que sean, van a tener las mismas oportunidades que todos”, expresó el mandatario haciendo uso de estos términos.

El profesor de la Escuela de Sociología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Joel Arboleda, declaró a Diario Libre que “wawawa” y “popi” responden más a prejuicios sociales que a hechos objetivos y aclara que los motes siempre han existido y que lo que varían son las palabras.

“De formas diferentes, antes se les denominaba ‘tutumpotes e hijos de machepa’ en los años 70 y se han acuñado al profesor Juan Bosch. Aunque este tenía un contenido más político. Influyen cuestiones económicas, pero también raciales”, argumenta el profesor Arboleda.