viernes, 12 de marzo de 2021


 

Aunque no está contemplado en ninguna ley, la designación de un familiar para ocupar las curules de los legisladores fallecidos es una constante en la República Dominicana, práctica que es calificada como una especie de nepotismo legislativo y de burla al electorado.

El planteamiento lo hace el abogado constitucionalista José Darío Suárez, quien asegura que la Carta Magna establece los debidos procedimientos.

“La Constitución Dominicana establece cómo deben ser llenadas las vacantes de senadores o diputados. En efecto, corresponde a la cámara a que pertenezca el legislador escoger al sustituto de la terna que le presente el organismo superior del partido que lo postuló”, precisó.