jueves, 1 de octubre de 2020


 

La revelación de que Donald Trump casi no paga impuestos saca a la luz la capacidad que tienen los ricos, con sus abogados de primera línea, de ganar la pulseada con el Servicio de Rentas Internas que revisa sus pagos y que desde hace tiempo padece de escasez de fondos y de personal.

Como consecuencia de ello, el IRS, como se lo conoce, por sus siglas en inglés, tiende a enfocarse en los contribuyentes de pocos medios más que en los grandes magnates, a pesar de que se cree que son los ricos los que más impuestos evaden. El 10% de los contribuyentes, los de más ingresos, son responsables del grueso del déficit del IRS, según los expertos, porque no cumplen a cabalidad con sus responsabilidades fiscales, intencionalmente o no.

Así como aumentan las desigualdades económicas del país, también aumenta el trato diferenciado de los contribuyentes: quienes tienen ingresos de menos de 25.000 dólares anuales son más investigados (un 0,69% de los casos) que los que ganan de 500.000 dólares para arriba (0,53%), de acuerdo con estadísticas del IRS. Quienes reciben un crédito fiscal por los ingresos devengados --generalmente personas de bajos ingresos, con hijos-- son investigados con mucha más frecuencia que los magnates.

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE