miércoles, 2 de septiembre de 2020

Roma.– Tras las denuncias de algunos padres, una investigación desveló que fue una bacteria, la Citrobacter, que se encontraba en uno de los grifos de agua para limpiar biberones en la unidad de cuidados Intensivos del Hospital de la Mujer y el Niño de Verona (norte de Italia), la causante de la muerte de cuatro bebes y daños, algunos muy graves, en otros 96, entre 2018 y este año.
Esta es la conclusión a la que llega el informe de una de las dos comisiones designadas por la región de Veneto, tras las denuncias de los padres de los niños que publicó hoy el diario local “Corriere del Veneto.”