miércoles, 20 de mayo de 2020

Amnistía Internacional denunció ayer que los Estados americanos no protegen de forma adecuada al personal de salud que trabaja en primera línea contra la pandemia del COVID-19.
La organización instó a los países de la región “a conceder prioridad y proteger los derechos del personal sanitario durante la pandemia”.
En el documento denunció que los profesionales de la salud que enfrentan la primera línea de la pandemia trabajan a menudo en condiciones inseguras con equipos de protección insuficientes y se arriesgan a sufrir represalias de las autoridades o los empleadores si denuncian su situación. Aunado a que en algunos han sufrido incluso amenazas de muerte y ataques.
“Los gobiernos deben tomar medidas para garantizar que no se vuelven a poner en un riesgo tan horrendo sus derechos básicos y su seguridad”, afirmó Erika Guevara-Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.
Recordó que en las Américas viven la mitad de las personas en el mundo que han dado positivo en las pruebas para detectar COVID-19, con alrededor de 2 millones de casos confirmados, por lo que dijo “es de vital importancia que todos los países se unan para garantizar que la financiación de la salud no se ve menoscabada”.
Además, hizo un llamado a Estados Unidos para que tome medidas rápidas y contundentes para garantizar la continuidad de la financiación de la Organización Mundial de la Salud (OMS). “Estados Unidos debe apoyar una solución global uniéndose a otros países en la financiación de la OMS para garantizar que su capacidad técnica y de personal experto se despliega donde más se necesita”, apuntó.