sábado, 9 de noviembre de 2019


Posicionar a la República Dominicana como una plataforma de producción de Nearshore, integrada a la cadena de suministro norteamericana constituye uno de los retos que persigue la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (AMCHAMDR) de cara a su 96 aniversario.
Así lo plantea su vicepresidente ejecutivo, William Malamud, quien en el marco de la celebración del 96 aniversario de la entidad analizó las transformaciones más relevantes que ha afrontado el país en materia de comercio, inversiones y seguridad jurídica.
“La facilitación del comercio debe ser una prioridad nacional. Para ello, entendemos que se requiere bajar los costos, el tiempo y simplificar las operaciones comerciales. Como país, tenemos una excelente oportunidad para mejorar nuestro comercio exterior si aprovechamos nuestra proximidad geográfica con Estados Unidos”, indica.
Explicó que la imposición de aranceles a productos hechos en China y comercializados en Estados Unidos se ha registrado un impacto profundo en la cadena de valor global. Esto, según afirma, ha provocado que muchas compañías modifiquen la estructura de su cadena de valor para minimizar el precio final de sus productos.
“Existe una tremenda oportunidad para que la República Dominicana aumente su manufactura en zonas francas a través de estas compañías que están recolocando su producción en naciones más cercanas a los Estados Unidos, país que sigue siendo el mercado importador más grande a nivel mundial, mayor que los siguientes cuatro mercados de importación combinados”, revela.
En ese sentido, abogó para que se mantenga la estabilidad política, social y macroeconómica que sirva de base para el crecimiento y la prosperidad del país, que a su juicio ha contribuido para que la economía dominicana se convierta en la octava más grande y de más rápido crecimiento en América Latina.
En ese sentido, reiteró el compromiso de la Cámara Americana de Comercio de apoyar los esfuerzos del gobierno dominicano y el sector privado para abrir la economía. “Desde
AMCHAMDR continuaremos promoviendo una cultura de innovación que le permita a nuestros miembros y al país adaptarse a la revolución digital que ha irrumpido y transformado la cadena de valor mundial”, indicó Malamud.
Sobre la seguridad jurídica, el vicepresidente ejecutivo de AMCHAMDR destaca los avances y el fortalecimiento del marco legal dominicano. Sin embargo considera que se debe mejorar la infraestructura legal e incluir personal con la experiencia jurídica requerida.
“Un sistema judicial con poco personal, sin los niveles adecuados de capacitación, a menudo conduce a retrasos interminables y, como dice el dicho, “la justicia retrasada es justicia denegada”. Por lo tanto, debemos apoyar para tener un sistema judicial mejor financiado”, afirmó.