viernes, 10 de mayo de 2019

El exgobernador de Puerto Rico Rafael Hernández Colón (1972-1976 y 1984-1993), falleció hoy a los 82 años, en su residencia, víctima de una leucemia.
El gobernador de la isla, Ricardo Rosselló, ha ordenado 30 días de luto oficial por su muerte por lo que todas las banderas de organismos oficiales ondearán a media asta. Hernández Colón había sido diagnosticado con leucemia a finales del años pasado. Nació en Ponce, Puerto Rico, el 24 de octubre de 1936.
Tras estar en Estados Unidos, en Puerto Rico realizó la carrera universitaria de Derecho en la Universidad de San Juan. Entre 1959 y 1965 y, en un segundo período, entre 1967 y 1969 se dedicó al ejercicio de la abogacía en las cortes de Puerto Rico y del sistema federal y entre 1960 y 1962 el gobernador del Estado de Puerto le nombró comisionado asociado de la comisión de Servicio Público. Más tarde, como secretario de Justicia (1965-67) redactó el nuevo Código que incorporó por primera vez en la isla los modernos conceptos de criminología y prevención del crimen. Durante el período anterior, entre 1961 y 1965, también se dedicó a la docencia como catedrático de Derecho en la Universidad Católica de Puerto Rico. Militante del Partido Popular Democrático (PPD), formación partidaria de mantener la situación de Estado Asociado Libre para Puerto Rico, en 1968 fue elegido senador por acumulación por el PPD, y durante esa legislatura, entre 1969 y 1972, ocupó la presidencia del esta Cámara.
Presidente de su partido desde el 14 de diciembre de 1969, fue nacional del Partido Demócrata de los Estados Unidos de 1968 a 1977. En las elecciones del 7 de noviembre de 1972 fue elegido por vez primera gobernador de Puerto Rico. En los siguientes comicios, los de 1976 y 1980, fue derrotado por el líder del Partido Nuevo Progresista (PNP) Romero Barceló, formación partidaria de la integración de Puerto Rico en Estados Unidos como estado federado estado federado, por lo que durante estos ocho años estuvo en la oposición.
En las elecciones del 7 de noviembre de 1984 Hernández Colón volvió a ser elegido gobernador lo que supuso la protección del carácter hispano de Puerto Rico el incremento de las relaciones con España y otros países de América Latina y la defensa de la autonomía del Estado Libre Asociado de Puerto Rico frente a los partidarios de su total integración en Estados Unidos. Obtuvo de nuevo el triunfo electoral en los comicios generales del 8 de noviembre de 1988.
A finales de enero de 1989 se trasladó a Washington para tratar, tanto con congresistas, como con senadores y representantes del Gobierno, la posibilidad de un plebiscito sobre la situación de la isla basado en tres opciones: seguir como ELA, convertirse en el 51 estado de EEUU o en una república independiente.
Las discusiones sobre este tema las inició el Congreso norteamericano en mayo de 1989, aprobando por unanimidad el 10 de octubre de 1990 el proyecto ley que regulaba el plebiscito, pero esta acción se vio bloqueada en el Senado, que lo rechazó el 27 de febrero de 1991. Poco después, el 5 de abril, el gobernador Hernández firmó la Ley por la que el español pasaba a ser la única lengua oficial de la isla, con lo que quedaba derogada la norma de 1902 por la que el inglés y español eran los idiomas oficiales.
Este nuevo acercamiento a la cultura hispana y la defensa de su lengua le valió el que el 19 de abril le fuera concedido al pueblo de Puerto Rico el Premio Príncipe de Asturias de las Letras. El 18 de septiembre de 1991 firmó el proyecto de ley por el que se convocaba un referéndum en favor o en contra de seis garantías sobre su estatus político con relación a Estados Unidos. Hicieron campaña por el "sí" el PPD y los independentistas del PIP, pero en la consulta, celebrada el 8 de diciembre de 1991, triunfó el "no" defendido por el PNP con un 53 por ciento de los votos, frente al 45 por ciento del "sí".
La participación fue el 59 por ciento del electorado. Después de anunciar el 2 de enero de 1992 que no se presentaría a la reelección, finalizó su mandato el 2 de enero de 1993, el 11 de ese mismo mes dimitió de la presidencia del PPD.
Al frente de esta formación le sucedió la hija del fundador y senadora Victoria Muñoz Mendoza. Alejado totalmente desde entonces de la política activa, entre febrero y junio de 1993 se trasladó a España, desde donde vio como algunas de sus iniciativas desaparecían en los primeros meses de su sucesor, como la derogación de la Ley del Español o la del Tribunal de Apelaciones, así como la intención de Estados Unidos de modificar la sección 936 del Código Federal de Rentas Internas (exención del pago de impuestos sobre los beneficios obtenidos en la isla por empresas norteamericanas durante 10 años). Fijó su residencia en Ponce, y pese a continuar sin ningún cargo orgánico, su opinión se siguió valorando en aspectos cruciales de la vida política del país.