jueves, 15 de febrero de 2018

NACIONAL
El Fondo Monetario Internacional espera que el crecimiento de la economía dominicana se acelere a 5.5 por ciento en 2018, gracias a un mayor crecimiento del crédito y a condiciones externas más favorables, y que permanezca alrededor de su potencial en torno a 5 por ciento en el mediano plazo.
Así lo establece la declaración de la misión del FMI que recientemente visitó el país en el marco de la Consulta del Artículo IV de 2018, que afirma que el ritmo de crecimiento comenzó a recuperarse luego de la flexibilización monetaria de mediados de año, lo que permitió a la economía crecer 4.6 por ciento en 2017, luego de que el crecimiento por encima del potencial en los años 2014-16 se viera ralentizado durante el 2017 a causa de una desaceleración cíclica de la demanda interna, el impacto de fenómenos atmosféricos y otros factores.

La declaración de la misión establece que el empleo y los salarios reales continúan recuperándose, mientras que la tasa de desempleo descendió a 5.1 por ciento, muy cerca de su mínimo histórico. La inflación retornó al rango meta del Banco Central, donde se proyecta que permanecerá a lo largo del horizonte de política.

No obstante, observa que persisten riesgos en torno a estas perspectivas económicas y que los principales se derivan de precios mundiales del petróleo más altos, condiciones financieras en el mundo más restrictivas de lo previsto y una demanda externa más débil de lo esperado. Si bien las reformas en marcha continúan fortaleciendo el marco de políticas, existen aún vulnerabilidades estructurales que limitan la capacidad de las políticas económicas de absorber choques y aumentan la vulnerabilidad ante estos riesgos externos.

Asegura que el principal desafío de cara al futuro es acelerar las reformas a fin de crear resiliencia contra estos riesgos, elevar el crecimiento potencial y reducir aún más la pobreza y la desigualdad.
Plantea que son bienvenidos los esfuerzos realizados por el Gobierno para fortalecer la posición fiscal, pero indica que se requieren medidas de consolidación más significativas para abordar las debilidades fiscales estructurales. Las medidas recientes para fortalecer la administración tributaria y aduanera están ayudando a aumentar los ingresos fiscales. Sin embargo, estas resultarían insuficientes para revertir la dinámica alcista de la deuda frente al endurecimiento en las condiciones financieras mundiales, precios de petróleo en aumento y una mayor carga del servicio de la deuda.
Afirma que en este contexto, se requerirán mayores esfuerzos para reconstruir la capacidad de las finanzas públicas para amortiguar choques, tomando en cuenta el impacto social y sobre el crecimiento en la composición del proceso de consolidación fiscal. “Esto significaría centrar el ajuste sobre la ampliación de la base impositiva, incluyendo la focalización de exenciones e incentivos fiscales, y la simplificación del sistema tributario a la vez que se protege a los más vulnerables. Los ahorros que resulten de una carga de intereses más baja podrían entonces destinarse a aumentar el gasto social y la inversión pública”. explica.

Apunta que un marco de política fiscal más robusto apuntalaría los esfuerzos para mejorar la posición fiscal.

“Un marco fiscal a mediano plazo, anclado en objetivos de sostenibilidad de más largo plazo, contribuiría a reducir la incertidumbre de política y reforzaría más su credibilidad ante los agentes económicos. Esto debería complementarse ampliando la cobertura y periodicidad de las estadísticas fiscales”.

En ese sentido, saluda los esfuerzos en marcha para avanzar en estas áreas, incluyendo alinear las estadísticas fiscales con las normas internacionales y desarrollar un marco de política de mediano plazo, así como las reformas recientes para mejorar la gestión financiera pública y fortalecer la transparencia en el proceso de compras y contrataciones públicas.
Destaca que el esquema de metas de inflación del Banco Central está dando buenos resultados y la posición neutral de política monetaria es apropiada.

Asimismo, resalta que la Misión ve con beneplácito los avances recientes para incrementar los niveles de reservas internacionales, con la fortaleza actual de la posición externa (que ha alcanzado el menor déficit de cuenta corriente en más de una década), brindando una oportunidad importante para continuar estos esfuerzos.

También entiende que las sólidas reformas regulatorias y de supervisión adoptadas hace 15 años, desde la crisis bancaria, han fortalecido el sector financiero.

Exhorta a que esos esfuerzos deberán ser complementados con reformas para alinear plenamente la supervisión y el marco regulatorio a las mejores prácticas internacionales y fortalecer la gestión de riesgo bancario.

Finalmente, aprecia la reciente promulgación de la Ley de Mercado de Valores, así como el fortalecimiento reciente del marco anti-lavado de activos, y el énfasis constante sobre su efectiva aplicación reforzará aún más la transparencia en el sistema financiero
Por otro lado, señala la importancia de aumentar el potencial de crecimiento de la economía para apoyar un más rápido crecimiento del ingreso y encarar los desafíos sociales restantes.

PERIODICO HOY

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