sábado, 18 de julio de 2020

Hace 50 años que una niña contestataria e inconformista, que detestaba la sopa, llegaba a España desde su Argentina natal y enamoraba a los apasionados del cómic con sus ganas de cambiar el mundo. Se llamaba Mafalda.
Esta nena irreverente surgida de la mano de Joaquín Salvador Lavado Tejón, más conocido como "Quino", aterrizó en España gracias a la Editorial Lumen, y concretamente a su fundadora Esther Tusquets, que la publicó en su sello fruto del rechazo de otro gran editor, Carlos Barral, quien consideró que no encajaba en su línea editorial.
Así lo recuerda a Efe Lola Martínez de Albornoz, la editora de Lumen, que acaba de lanzar "El amor según Mafalda", un tratado sobre el más amplio sentido de este sentimiento que tan bien describe, analiza y expresa esta pequeña de populosa melena con un lazo rojo que parece dulcificar la ironía, sarcasmo y sabiduría que rellena cada bocadillo que sale de su boca.