martes, 21 de junio de 2022


 

Las medidas de control de seguridad en instituciones públicas y del sector privado son cada vez más estrictas, luego de la tragedia en la que perdió la vida el ministro Orlando Jorge Mera en su despacho del Ministerio de Medio Ambiente. El funcionario fue ultimado de varios disparos.

La gente se va adaptando a los chequeos para poder tener acceso a las distintas instituciones oficiales, pero, además, empresas privadas también están adoptando controles con el acceso.

Felipe Ulloa, un visitante de la Alcaldía del Distrito Nacional, dijo que no le molesta ser revisado, aunque entiende que retrasa el acceso de la gente: “Bueno, yo lo veo bien, esas son medida que toman y hay que respetarla, no hay de otra”, indicó. 

Eligia Perdomo tuvo que abrir su cartera en la Alcaldía de Santo Domingo Este para poder ingresar. Para ella fue “raro” el chequeo porque tiene años visitando el lugar y, aunque siempre ha habido personal en la entrada principal que vigila a las personas que entran al edificio, cuenta que nunca le habían pedido abrir su cartera. 

“Eso es seguro por lo que pasó en Medio Ambiente, a mí nunca me habían dicho que abriera la cartera”, narró.

¿Le molesta eso?

“No, para nada, eso está bien, mire lo que le pasó a ese hombre (Orlando Jorge Mera) hay que tener cuidado, la gente anda loca”, indicó.

Las instituciones oficiales utilizan mecanismos electrónicos, como máquinas detectoras de metales en las entradas, pero, además, cada persona debe depositar todo lo que sea metálico antes de pasar por las máquinas, que al detectar metales activa una alarma.

En muchos de los casos, además de pasar por las entradas de las máquinas detectoras, también se pasa un detector manual por los bolsillos y entrepiernas de las personas. Para cada caso hay personal de chequeo de ambos sexos, en algunas de las entidades.

En la Alcaldía del Distrito Nacional no se utilizaba el registro, pero luego del homicidio de Jorge Mera se comenzó a controlar la entrada por la puerta peatonal de la parte norte, pero ya la gente es revisada por todos los accesos, incluso en dos chequeos adicionales antes de entrar a las oficinas de la alcaldesa, los regidores y la sala del Concejo de Regidores.

En el edificio de la Oficina de Ingenieros Supervisores del Estado (OISE), un personal chequea a todos los visitantes. Además de los detectores, se les pide depositar en un lado de la entrada los bienes metálicos. 

En casi la mayoría de las instituciones oficiales son militares los que se encargan de los controles de ingreso, muchos con decencia solicitan a los ciudadanos pasar por las máquinas, no sin antes hacer la clásica pregunta: ¿Tiene arma?”

Los que tienen alguna arma deben depositarlas en un lugar habilitado por los militares y a la salida de la institución le es devuelta.    

En el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) cuentan con máquinas detectores de metales y vigilantes a lo interno y externo de la entidad, pero ahora se reforzó el chequeo con un militar y una civil que se encargan de revisar a quienes entran al lugar.

De igual modo, en el Ministerio de Obras Públicas además de las máquinas personal de la Comisión Militar y Policial les colocan detectores de metales a los visitantes y algunos empleados.

 

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE