jueves, 12 de mayo de 2022


 

La Justicia ha solicitado hoy que los hermanos Marco y Gabriele Bianchi sean condenados a cadena perpetua por el asesinato de Willy Monteiro, un joven italiano negro de 21 años que fue asesinado a golpes durante una pelea, en un crimen que conmocionó al país en 2020.

Para los otros dos acusados, Mario Pincarelli y Francesco Belleggia, se han pedido sendas condenas a 24 años de cárcel por parte de la fiscalía de Velletri (centro de Italia), que imputa a todos ellos un delito de concurso en homicidio voluntario agravado con motivos fútiles, informaron este jueves medios locales.

Los cuatro acusados, de entre 22 y 26 años y con antecedentes penales de violencia e ideas de ultraderecha, propinaron una paliza a Monteiro que le causó la muerte en la noche entre el 5 y el 6 de septiembre de 2020, en Colleferro, cerca de Roma.

La autopsia reveló que los golpes a Willy, nacido en Roma de padres de Cabo Verde, no fueron al "azar", sino que además de las numerosas patadas incluso le saltaron encima con la intención de matarle durante una agresión que duró casi 20 minutos.

Los dos hermanos Bianchi procedentes de Artea, una de las localidades cercanas, ya tenían precedentes por violencia y practicaban el MMA, una disciplina que combina diferentes clases de artes marciales. Todos sabían que eran unos violentos, según comentaron los habitantes de la zona cuando ocurrieron los hechos.

El asesinato de Willy Monteiro conmocionó a la sociedad italiana: a su funeral asistieron cientos de personas de la provincia de Frosinone, en la región del Lacio, que se colocaron al borde de la carretera para poder ver pasar el coche fúnebre y despedir con un aplauso a muchacho.

La familia de Willy pidió que quien acudiese al funeral que vistiese de blanco para demostrar su pureza y juventud, también el entonces presidente del Gobierno, Giuseppe Conte, y la ministra del Interior, Luciana Lamogerse, que estuvieron presentes, al tiempo que negó expresamente el acceso de los medios de comunicación.

Según indicaron entonces algunos testigos, la pelea que terminó con su asesinato comenzó por un comentario a una de las chicas que acompañaban al grupo de Willy, que intervino para ayudar a uno de sus amigos. 

 

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE