lunes, 25 de abril de 2022


 Cada 25 de abril se conmemora el Día Mundial de la Malaria o Paludismo, enfermedad febril aguda causada por parásitos del género Plasmodium, que se transmiten a las personas por la picadura de hembras infectadas del género de mosquito Anopheles.

Se estima que, en 2020, se produjeron 241 millones de casos de paludismo en y 627 mil defunciones relacionadas con esta enfermedad. Más de dos tercios de los fallecidos eran niños menores de 5 años que vivían en la Región de África, de acuerdo a la página web de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En el caso de República Dominicana, de acuerdo al más reciente boletín publicado por la Dirección General de Epidemiología (Digepi), hasta la semana 13 de este año 2022, en el país se reportaban 63 casos de malaria.

Al compararlo con igual período del año anterior, esta cifra disminuyó, ya que en 2021 se reportaron 81 casos en sus primeras 13 semanas.

Solo en la semana 13 se notificaron nueve contagios, de los cuales el 89 % fueron de sexo masculino, con edades entre 27 y 64 años.

Hasta el momento, el país no registra muertes por malaria en lo que va de año. En 2021, para la misma fecha, se contabilizó una defunción.

Según el Foco de infección de los casos, el 68% (43 de los 63) corresponden a San Juan De La Maguana con 23 y La Altagracia con 20 casos.

El 95% de los casos son autóctonos, es decir, 60 de los 63.

La incidencia acumulada (IA) es de 2.35 casos por 100,000 habitantes.

El boletín precisa que el Ministerio de Salud Pública mantiene la búsqueda activa comunitaria de episodios febriles, tratamiento e investigación de los casos identificados.

Aprovechar las innovaciones

El tema propuesto por la OMS para este 2022 por el Día del Paludismo es “Aprovechemos las innovaciones para reducir la carga del paludismo y salvar vidas”.

La OMS advierte que, por el momento, “no disponemos de un instrumento que resuelva el problema del paludismo o malaria”.

La OMS pide que se invierta e innove en nuevos enfoques de lucha antipalúdica, medios de diagnóstico, tratamientos farmacológicos y otras herramientas para avanzar más rápidamente hacia el fin de la enfermedad y cumplir los objetivos previstos para 2030 en la Estrategia técnica mundial contra la malaria.

Aunque la carga mundial de paludismo se redujo de forma constante entre los años 2000 y 2015, los progresos se han ralentizado o estancado en los últimos años, sobre todo en los países del África subsahariana.

A pesar de que el paludismo se puede prevenir y tratar, sigue ejerciendo efectos devastadores en la salud y los medios de subsistencia de las personas en todo el mundo.

Prevención

De acuerdo a la OMS, la prevención se centra en la reducción de la transmisión de la enfermedad mediante el control del mosquito vector del paludismo, aspecto en el que hay dos intervenciones principales: la utilización de mosquiteros tratados con insecticidas de acción prolongada, método que posee una elevada costoeficacia, y la fumigación de interiores con insecticidas de acción residual.

Estas intervenciones básicas pueden complementarse localmente con otros métodos de control de los vectores, tales como la reducción de las aguas estancadas donde se crían los mosquitos.



CREDITOS A DIARIO LIBRE