martes, 22 de marzo de 2022


 Las fuerzas rusas bombardearon hoy un centro comercial en Kiev y, por primera vez en 26 días de guerra, viviendas en Odesa, dos puntos estratégicos en el mapa de la ofensiva rusa junto a Mariúpol, ciudad portuaria a la que intentó obligar sin éxito a rendirse tras más de dos semanas de asedio.

En la capital, al menos ocho personas murieron en un bombardeo anoche de un centro comercial que también destruyó seis viviendas en el distrito de Podilsk, en el que hay dos escuelas y dos guarderías, dijo en Telegram el alcalde, Vitali Klitschko.El portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, Igor Konashénkov, afirmó que el centro comercial servía de almacén para lanzacohetes y munición, y estaba inoperativo, por lo que fue destruido por "armas de largo alcance de alta precisión".

Klitschko decretó seguidamente un toque de queda de 35 horas en la capital y su área metropolitana.Pese a la falta de avances, Kiev sigue siendo el "principal objetivo militar" de Rusia, indicó hoy el Ministerio de Defensa británico, que afirmó que el grueso de las tropas rusas se han estancado a más de 25 kilómetros de la capital.

En el flanco sureste y sur, las fuerzas navales rusas continúan "bloqueando la costa ucraniana y lanzando ataques con misiles contra objetivos ucranianos", según la inteligencia militar británica.El control de la costa ucraniana es esencial para Rusia en su objetivo de establecer un corredor terrestre desde el Donbás a la anexionada península de Crimea, pasando por Mariúpol (mar de Azov).

Este lunes el buque de desembarco "Orsk", de la Flota del Mar Negro de la Armada rusa, atracó en el puerto de Berdiansk, ciudad controlada por Rusia y a tan solo 77 kilómetros de Mariúpol.

Llegó con una carga de equipamiento bélico para reforzar la agrupación militar rusa.

Este lunes por primera vez en lo que va de guerra la estratégica ciudad portuaria de Odesa -de 990,000 habitantes-, sufrió bombardeos contra edificios residenciales con artillería disparada desde el mar, señaló la Alcaldía en Telegram.

"Son edificios residenciales donde vive civiles. Que lo sepan los rusos enajenados, a quienes los dirigentes de su país les dicen que aquí no pasa nada de esto", afirmó el alcalde, Gennady Trukhanov.

"No dejaremos Odesa y lucharemos por nuestra ciudad", recalcó.

Hasta ahora la región de Odesa sufrió ataques de misiles desde barcos rusos cerca de Tuzla, al oeste de la ciudad asediada, y dañó infraestructuras críticas, pero no había atacado viviendas.

 

DIARIO LIBRE