jueves, 10 de marzo de 2022


 

“Todas las reformas que se han hecho en el Estado dominicano han estado acompañadas, apoyadas, y parte de su financiación, a través de la cooperación internacional”. Esta cita, que corresponde a la viceministra de Cooperación Internacional del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (Mepyd), Olaya Dotel, reconoce el impacto positivo que tiene la ayuda extranjera para el país.

La declaración de Dotel evidencia el valor de la cooperación multilateral o binacional para la realización de proyectos sociales, de infraestructura o de reformas en las instituciones públicas, agregando que la misma forma parte intrínseca del ejercicio fiscal del Estado dominicano.

Sin embargo, a pesar de su impacto, que la República Dominicana sea una nación de renta media le ha perjudicado, debido a que la cooperación internacional se ha reducido en los últimos 10 años alrededor de un 30 %.

“Ya no somos una prioridad para la cooperación internacional. Cada vez tenemos menos acceso a la cooperación”, revela Dotel.

Los recursos que ha recibido el país, reembolsables y como ayuda, provienen de organismos multilaterales, bilaterales (que son agencias de países) y embajadas. La Unión Europea, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid, por sus siglas en inglés), la Agencia Francesa para el Desarrollo, la Agencia de Cooperación Española, la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (Jaica) y la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (Koica), entre otras, son las principales cooperantes.

Dotel afirma que lo que se ha avanzado en el país en materia de desarrollo, “por mucho”, ha sido gracias al apoyo de la cooperación internacional. Asegura que cada una de las iniciativas que han elevado los niveles de fortalecimiento institucional, algún apoyo en materia de cooperación han tenido.

Las palabras de la funcionaria sobre el impacto de las donaciones para el Estado dominicano son apoyadas por las cifras oficiales, que evidencian que entre 2010 y 2019 el país recibió en ayudas para el desarrollo un promedio de US$157.8 millones cada año, provenientes de agencias estatales, locales, universidades públicas y organismos ejecutivos de los países aportantes. 

 

DIARIO LIBRE