miércoles, 9 de marzo de 2022


 

La bola de nieve de las amenazas de Rusia sobre Ucrania, alimentada desde el 2014 con la toma de Crimea, alcanzó su máximo tamaño cuando el lunes 21 de febrero el presidente Vladimir Putin declaró la independencia de Donetsk y Luhansk, dos áreas de la región del Donbás en el este de Ucrania, tomadas por líderes prorrusos desde hace casi ocho años. 

Dos días después, el presidente ruso anunció la acción militar para apoyar la separación de estas zonas, dando inicio a una invasión militar a Ucrania, que ha causado más de un millón de refugiados y casi tres mil muertos.

El Parlamento de Ucrania vota para declarar estado de emergencia tras reconocimiento de Rusia a zonas separatistas. Horas después, Rusia dice que los líderes rebeldes del este de Ucrania le han pedido ayuda militar para repeler "agresión" ucraniana y el presidente ruso Vladimir Putin dice que Rusia realizará una operación militar en el este de Ucrania.

En un discurso televisado al comenzar el ataque, el presidente ruso Vladimir Putin dijo que era necesario para proteger a los civiles en el este de Ucrania, donde las fuerzas ucranianas y los separatistas respaldados por Rusia han estado librando una lucha desde hace casi ocho años. Putin acusó a Estados Unidos y a sus aliados de ignorar las exigencias de Rusia de evitar que Ucrania se integre a la OTAN y de ofrecerle a Moscú garantías en materia de seguridad. Poco después de su discurso, se escucharon explosiones en las ciudades de Kiev, Járkiv y Odesa.

El presidente estadounidense Joe Biden anunció una nueva ronda de sanciones en contra de Rusia, asegurando que Putin “eligió esta guerra” y que su país pagará por las consecuencias de sus actos. Otras naciones también anunciaron sanciones.

 

DIARIO LIBRE