miércoles, 9 de marzo de 2022


 

El panorama mundial se complica cada día más y en los países en vía de desarrollo los efectos de la pandemia del COVID-19 y la guerra entre Ucrania y Rusia crean dificultades a nivel comercial y, sobre todo, provoca alzas en los precios de los productos de la canasta familiar.  

“La inflación deteriora el nivel de vida de asalariados por incremento del costo de la canasta familiar. Ese es el efecto de la crisis mundial actual. El efecto no inmediato es la recesión económica, que sería la causa de despido de trabajadores. Esa es una eventualidad que se mantiene en el panorama mundial si la crisis se prolonga, pero no es la situación del país a corto plazo”, expresó Rafael Espinal, coordinador de la carrera de economía del Intec.

Recientemente, el economista José Luis De Ramón dijo en una exposición en un desayuno temático de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) que, desde diciembre de 2019 hasta estos días, el salario nominal aumentó 5.5 % y el real cayó 7.8 %, incluyendo el aumento de salarios.

“Lo que pasó fue que, durante el año 2020 el salario nominal bajó 4.2 por ciento y el real perdió 9.5 por ciento del poder adquisitivo, y luego, con el aumento de salarios, los trabajadores quedaron con un salario promedio (todas las personas que están en la TSS). El salario real ronda por el 92 por ciento de lo que había en diciembre del 2020”, explicó.

A sectores sindicales y de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) no les preocupa el despido de empleados en medio de un panorama inflacionario, sino la pérdida del poder adquisitivo de la clase trabajadora de la República Dominicana, sector que ha visto derrumbar los logros alcanzados en términos salariales en los últimos años.

 

 

DIARIO LIBRE