lunes, 21 de marzo de 2022


 

César Emilio Peralta, alias el Abusador" fue visto la noche del 9 de junio de 2019 en las afueras de la clínica Abel González, donde era atendido el ex Grandes Ligas David Ortiz. Su imagen fue captada en cámaras y, aunque desde ese entonces se especulaba su presunta vinculación con el atentado al Big Papi, la Procuraduría General de la República se encargó de disipar esos rumores imputando a Víctor Hugo Gómez, la autoría intelectual del delito.

Sin embargo, esas imágenes de Peralta en las inmediaciones de la clínica, propiciaron una persecución diferente: Narcotráfico.

Según reseñas periodísiticas de la época, el Abusador era una persona bastante conocida en el sector artístico y de entretenimiento, propietario de las discotecas La Kuora y Flow, Aqua y VIP Room, que, según el Ministerio Público, eran utilizadas para lavar dinero del tráfico internacional de drogas.

Fue su cercanía con David lo que hizo que su figura saltara a la opinión pública. Según el procurador de entonces, Jean Alain Rodríguez, su presencia en la clínica alertó a las autoridades y dos meses después inició el desmantelamiento de la red de “César el Abusador”, en un trabajo conjunto con agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA), el Bureau Federal de Investigación (FBI), la División Especial de Investigación de Crimen Organizado Transnacional y el Departamento de Justicia de los Estados Unidos.

Calificado en ese tiempo como el operativo más grande en la historia de la PGR, con más de 40 allanamientos simultáneos en el Distrito Nacional, Santo Domingo Oeste, Santo Domingo Este, Santiago y La Romana. El exprocurador Rodríguez indicó que la estructura de Peralta era una de las más importante en la región del Caribe, Estados Unidos y la República Dominicana, cuyos miembros utilizaban el país como puente para el tránsito e ingreso ilícito de drogas a los Estados Unidos provenientes de América del Sur.

De Peralta se dijo que estuvo involucrado por más de 20 años con los narcotraficantes Cordero Martínez, alias El Chino; Manuel Mesa Beltré, alias El Gringo, y Quirino Ernesto Paulino Castillo.

“Con el paso de los años, y a medida que sus jefes eran sometidos a la justicia, “César el Abusador” aprendió de estos reconocidos capos, logrando ascender entre los rangos hasta ocupar el vacío dejado por ellos, creando una compleja estructura criminal que utilizaba para la compra de voluntades y actuar al margen de la ley y en impunidad”, manifestó en ese entonces Jean Alain.

Las autoridades precisaron para que para ingresar el dinero ilícito y blanquearlo en el país, el Abusador creó un complicado entramado societario para disfrazar el origen de su fortuna, utilizando además “numerosos individuos” pertenecientes a su círculo familiar y social para ocultar sus bienes.

Durante ese operativo (20 de agosto de 2019) fueron apresadas decenas de personas, menos Peralta, quien para ese entonces estaba fugitivo, convirtiéndose en uno de los hombres más buscado de República Dominicana y Estados Unidos.

Su búsqueda terminó en diciembre de 2019 tras ser apresado en la zona turística de Bocagrande en Cartagena, Colombia. Dos años duró apreso bajo custodia colombiana hasta la autorización de su extradición a Puerto Rico en diciembre de 2021 donde enfrenta cargos — no relacionados al caso de Ortiz — de conspiración para exportar cocaína y heroína en territorio estadounidense. 

 

DIARIO LIBRE