lunes, 21 de febrero de 2022


 

El Plan Nacional de Viviendas Familia Feliz se propone construir cuatro mil soluciones habitaciones este año con el concurso del sector privado, para mejorar la calidad de vida de miles de dominicanos y reducir el déficit habitacional que supera el millón de unidades.

El ministro de la Presidencia, Lisandro Macarrulla, al participar en el Diálogo Libre, informó que se trata de un plan novedoso que nunca se había implementado en el país y al que el gobierno le está poniendo toda la voluntad como forma de nivelar la oportunidad para que los sectores de menos ingresos puedan tener acceso a una vivienda digna.

Afirmó que los dos principales obstáculos para que la gente más pobre pudiera tener acceso a una vivienda era el pago del inicial y el costo de financiamiento.

“¿Qué ha hecho el Estado?, habiendo identificado estos dos renglones, que excluía a un sector importante de la sociedad de la oportunidad o de esa gran necesidad, porque tener una vivienda propia es una necesidad, entonces decidimos acompañar al ciudadano aportándoles parte del inicial y subsidiándoles la tasa de interés bancaria”, dijo el funcionario. 

A pesar de que en abril próximo se cumplirá un año de iniciado el proyecto, solo se han entregado 95 viviendas de un total de 320,000 solicitudes que han recibido, y el ministro Macarrulla atribuye la situación a diferentes factores, pero principalmente, a la limitación económica del Estado, sin embargo, afirmó que se está poniendo mucho empeño en desarrollar el proyecto.

Sostuvo que la novedad de este plan es que el Estado no le regala la vivienda al adquiriente como se hacía antes, sino que las personas tienen que comprarla y se le entrega su título de propiedad para que sea sujeto de crédito.

“Ahora, ningún gobierno anteriormente había tenido un programa de viviendas tan agresivo como el que tenemos nosotros”, dijo Macarrulla, y agregó que se involucra a los adquirientes para que hagan un sacrificio por lograr su vivienda y así la valoren más.

En la actualidad se construyen viviendas en Higüey, Baní, Los Alcarrizos y San Isidro. A estas soluciones se les agregan las 95 que ya fueron entregadas en Azua. “Ese modelo se diseñó previamente adaptándolo a la realidad social económica de ese segmento de la sociedad, con diseños acorde a sus necesidades, de hormigón armado, con todos los detalles, retirándolos de las zonas vulnerables”.

Macarrulla informó que se estableció una serie de parámetros para seleccionar a las personas más adecuadas a través del programa “Supérate”, que es el que depura a la persona, que debe tener unas condiciones socioeconómicas muy particulares para poder tener los beneficios. Por ejemplo, un rico, una persona de clase media ni desempleado aplican.

 

DIARIO LIBRE