martes, 22 de febrero de 2022


 

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, advirtió este martes de que Rusia ha pasado “a la acción militar abierta” y aseguró que más tropas rusas se han movido al Donbás, en el este de Ucrania, donde se encuentran las regiones separatistas de Donetsk y Lugansk cuya independencia reconoció Moscú este lunes.

“Condenamos la decisión de Moscú de reconocer las autoproclamadas República Popular de Donetsk y la República Popular de Lugansk. También condenamos la incursión adicional de Rusia en Ucrania. Moscú ahora ha pasado de los intentos encubiertos de desestabilizar Ucrania a la acción militar abierta”, dijo el político.

Stoltenberg se expresó así durante una rueda de prensa posterior a una sesión extraordinaria de la Comisión OTAN-Ucrania, que reúne a los aliados con Kiev, celebrada hoy.

El ex primer ministro noruego aseguró que “todo indica que Rusia sigue planeando un ataque a gran escala en Ucrania” y recalcó que anoche se vio “que tropas rusas adicionales se movieron al Donbás, a partes de Donetsk y Lugansk".

Preguntado por si tiene pruebas de que Moscú haya trasladado nuevas tropas desde territorio ruso al Donbás, Stoltenberg respondió que sí.

“Tenemos que entender que Rusia ha estado en el Donbás durante muchos años, desde 2014, pero ha sido en operaciones encubiertas, en las que han negado su presencia, pero los llamados separatistas (de Donetsk y Lugansk) han estado controlados y apoyados por tropas rusas, por personal de operaciones especiales ruso durante muchos años”, expuso.

“Lo que vemos ahora son fuerzas y tropas rusas adicionales avanzando. Esto hace la situación incluso más grave. Es un cambio radical”, subrayó, y señaló que combinado con el reconocimiento de la independencia de Donetsk y Lugansk por parte de Rusia, ello “añade combustible y hace más peligrosa y difícil” la situación.

A eso, según precisó, se une que sigue la acumulación militar en torno a Ucrania y la preparación para “un ataque a gran escala”.

Stoltenberg también recordó que el Kremlin “prometió retroceder, pero ha seguido aumentando” su presencia militar en torno a la antigua república soviética y mencionó “las provocaciones” en el Donbás y las “diferentes operaciones de bandera falsa”, con las que Rusia intenta escenificar un ataque para tener una justificación que le permita invadir Ucrania.

Asimismo, citó “la retórica amenazante” de Moscú, pero el secretario general de la OTAN recalcó que “al mismo tiempo, nunca es demasiado tarde para no atacar”, por lo que volvió a pedir a Rusia una desescalada e implicarse “de buena fe en los esfuerzos diplomáticos para encontrar una solución política”.

“Si Rusia decide, una vez más, usar la fuerza contra Ucrania, se le aplicarán incluso sanciones más duras, un precio incluso más alto que pagar”, afirmó.

 

DIARIO LIBRE