martes, 22 de febrero de 2022


 

El primer ministro británico Boris Johnson anunció este lunes la derogación de las últimas restricciones contra el COVID-19 en Inglaterra, incluyendo el requisito de que las personas infectadas se aíslen, aunque reconoció la posibilidad de que aparezcan nuevas y más mortíferas variantes del coronavirus.

En su intervención en la Cámara de los Comunes, Johnson dijo que el país estaba “pasando de las restricciones gubernamentales a la responsabilidad personal” como parte de un plan para abordar el COVID-19 de la misma forma que otras enfermedades contagiosas como la influenza.

Señaló que esto marcaba el fin de “dos de los años más oscuros y sombríos de nuestra historia en tiempos de paz”.

“Hoy no es el día en que podemos declarar la victoria sobre el COVID, porque este virus no va a desaparecer”, dijo Johnson en una conferencia de prensa televisada. “Pero es el día en que todos los esfuerzos de los últimos dos años nos han permitido finalmente protegernos y al mismo tiempo restaurar nuestras libertades en su totalidad”.

Johnson confirmó que la obligación de aislarse para quienes tengan la enfermedad terminará a partir del jueves, y que cesará el rastreo de rutina de los contactos de personas contagiadas. Se le seguirá recomendando a la población quedarse en casa si se enferma, pero ya no recibirá un respaldo financiero adicional.

El anuncio del lunes sólo se aplica a Inglaterra, donde viven 56 de los 67 millones de habitantes de Gran Bretaña. Así, Inglaterra quedará con menos restricciones que la mayoría de los países europeos, a excepción de Dinamarca.

Además, a partir del 1 de abril, las pruebas PCR de laboratorio para detectar el coronavirus estarán disponibles gratis sólo a los ancianos y a las personas con problemas del sistema inmunitario. El gobierno también dejará de ofrecerle al público pruebas rápidas gratuitas, aunque sí podrán adquirirse.

 

DIARIO LIBRE