sábado, 19 de febrero de 2022


 

Grupos de manifestantes impidieron que la expresidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, fuera trasladada a un hospital para recibir atención médica debido a la huelga de hambre que inició hace diez días. Áñez tomó esa decisión para exigir un juicio de responsabilidades ante la Asamblea Nacional en lugar del proceso ordinario al que es sometida por la crisis política de fines de 2019.

El juez Franklin Siñani, que el viernes en la mañana dispuso el traslado de Áñez a un hospital estatal, cambió su decisión en la tarde y ordenó el ingreso de médicos al penal donde la exmandataria está detenida acusada de varios delitos, entre ellos, sedición y terrorismo.

“Esto es un abuso, hemos sufrido golpes de la turba”, denuncio la abogada de Áñez, Norka Cuéllar, y dijo que los manifestantes —apostados afuera del penal— eran afines al partido gobernante. La hija de la exmandataria, Carolina Rivera, también denunció agresiones y dijo que iniciaría una huelga en solidaridad con su madre.