sábado, 15 de enero de 2022


 La gran banca de Estados Unidos dio este viernes el pistoletazo de salida de la temporada de resultados reportando más beneficios que el año anterior y expectante por las subidas de los tipos de interés, pero anticipó problemas relacionados con la alta inflación.

JPMorgan Chase, la principal entidad bancaria del país, obtuvo un récord histórico de 48.334 millones de dólares, un 66 % más interanual, alimentados en parte por la reducción de reservas contra impagos, mientras que sus ingresos ascendieron un 1 % acumulado, hasta los 121,649 millones.

El máximo ejecutivo del banco, Jamie Dimon, cuyos comentarios sobre la economía suelen calar en Wall Street, aseguró que la coyuntura está mejorando "pese a los problemas relacionados con la variante ómicron, la inflación y los cuellos de botella en la cadena de suministro". 

 

LA INFLACIÓN, "FACTOR ADVERSO"

A lo largo de 2021, este banco y sus rivales han aumentado las ganancias gracias a sus negocios relacionados con los mercados, el corretaje bursátil, las salidas a bolsa y las operaciones como fusiones y adquisiciones, unas actividades de las que sacan tajada como asesores.

No obstante, en el cuarto trimestre JPMorgan ha dejado entrever una ralentización, con un 14 % menos de beneficio respecto a ese tramo de 2020 debido a un mayor gasto en las compensaciones de sus empleados y al efecto de los bajos tipos de interés.

En una conferencia posterior, el jefe financiero de la empresa, Jeremy Barnum, dijo que una "inflación modesta que lleve a unos tipos más altos" es buena, pero advirtió de "factores adversos" relacionados con unos precios demasiado elevados que pueden afectarle "los próximos uno o dos años".

En ese sentido, respecto a sus perspectivas para 2022, señaló que el banco espera ver un aumento del 8 % en los gastos, hasta unos 77,000 millones de dólares, por las "presiones inflacionarias".