sábado, 8 de enero de 2022


 

Ramón Benito Almonte Espinal, uno de los dominicanos fallecidos en la tragedia del estado de Chiapas, en México, dejó su trabajo como chofer en la Dirección General de Prisiones en Montecristi para atravesar varias fronteras con el objetivo de ir por el sueño americano.

Ramón Benito Almonte (Kuki), padre de la víctima, estaba ilusionado porque su hijo había dejado casi seis años de estabilidad laboral en la dependencia de la Procuraduría General de la República para irse en busca de un mejor futuro para su familia.

Cuando la familia se enteró de la tragedia, tenía la esperanza de que Almonte Espinal estuviera entre los sobrevivientes. Contaron que con las primeras personas que se comunicaron les dijeron que no había dominicanos entre las víctimas mortales.