martes, 11 de enero de 2022


 

En abril, Luis Henry Molina cumplirá los tres primeros años como presidente de la Suprema Corte de Justicia, de un periodo de 7 años. Con un personal de 7,000 miembros, el Poder Judicial atraviesa bajo su mando una pandemia que le ha obligado a reinventarse para no paralizar uno de los estamentos esenciales de un Estado de Derecho.

¿Le gusta el cargo?

“Lo disfruto muchísimo porque cuando uno tiene ilusión todas las mañanas de levantarse… Yo realmente creo que con lo que estoy haciendo estoy contribuyendo a mi país, de verdad que me lo creo. Me creo además que voy a dejar una mejor justicia. Yo tengo un propósito en mi vida.“

De la misma edad que el presidente de la República, 54 años,  resume así su relación: “Él es el presidente de la República y yo soy el presidente de la Suprema Corte de Justicia. Es una relación de respeto, de colaboración de Estado. Sabemos que lo que le vamos a dar al país es institucionalidad. Yo no lo conocía antes de ser presidente de la Suprema, nunca me había sentado hablar con él y cuando conversamos por primera vez lo teníamos claro los dos. Yo entiendo que el presidente de la Suprema tiene que cumplir con la Constitución y las leyes más que cualquier otro ciudadano. El llegó y yo llegué. Yo quiero lo mejor para mi país y yo sé que él lo quiere también.”