lunes, 27 de diciembre de 2021


 

Sudáfrica inició este lunes una semana de duelo por la muerte del arzobispo Desmond Tutu, inmenso símbolo de la lucha contra el apartheid pero también un cálido y carismático comunicador, cuya partida deja huérfano al país.

 Su funeral tendrá lugar el 1 de enero en la catedral de San Jorge de Ciudad del Cabo, su antigua parroquia, adonde a pesar de la lluvia continuaban llegando este lunes sus conciudadanos para depositar una ofrenda floral.

"Cuando éramos jóvenes militantes, si el arzobispo Tutu estaba presente, la policía o el ejército nunca nos disparaba. ¿Por qué? Realmente no lo sabemos. Pero nos servía de escudo", tuiteó Panyaza Lesufi, hoy en día una responsable del Congreso Nacional Africano (ANC), el partido que enterró el apartheid y se mantiene en el poder en Sudáfrica.

El "Arch", diminutivo de arzobispo en inglés con el que se lo conocía de manera afectuosa en su país, "es el último de una generación extraordinariamente sobresaliente de dirigentes africanos", escribió este lunes la viuda de Nelson Mandela, Graça Machel, al saludar "la pérdida de un hermano".

"Desde lo alto de su púlpito, utilizando con habilidad su autoridad moral, Arch condenó con pasión el apartheid y exigió con elocuencia sanciones contra el régimen racista", recordó la militante mozambiqueña.

Con el "coraje indescriptible" que tenía para luchar, "permanecía decidido y sin miedo, liderando las manifestaciones, con su vestimenta clerical y su crucifijo como escudo", describió, contando en un plano personal que Tutu incitó a "Madiba y a [ella] misma" a oficializar su unión a través del casamiento.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE